Una vecina de 65 años denuncia que la policía entró por error en su vivienda el pasado jueves cuando se produjo la macrooperación policial en el barrio barcelonés del Raval. Montse, que llevaba tres semanas viviendo en ese piso, critica que la información de la policía “no era del todo equivocada” porqué anteriormente sí que habían traficado con droga en ese alojamiento.

Hacía menos de un mes que los vecinos, organizados en diferentes plataformas, echaron a los camellos de ese inmueble y los agentes que entraron en el piso todavía no tenían actualizada la lista. En este sentido, la vecina recuerda que la policía entró reventando la puerta del inmueble y el cuerpo policial con pistolas en la mano la apuntaron y la esposaron.

Montse, asustada ante los hechos, les aseguró que “podían buscar lo que quisieran en aquella vivienda, que no encontrarían ni papel de fumar”, a lo que los agentes le aseguraron que “es nuestro trabajo. Cuando abrimos una puerta no sabemos lo que nos encontraremos”.

ASOCIACIONES PARA AYUDAR A LOS VECINOS

El cuerpo policial rastreó todo el piso del Raval y más tarde la secreta abrió todos los cajones, tirando al suelo todo el material que iban encontrando. Fue al cabo de cinco horas que llegaron los miembros de la plataforma para ver si la residente del piso estaba bien, ya que habían observado que la policía se encontraba en dicho inmueble. Al cabo de un rato, Montse apunta que llegó una persona para cambiarle el pomo de la puerta.

En el Raval hay tres asociaciones que se organizan para ayudar a los vecinos, ya que es una de las zonas más conflictivas de la capital catalana: Són Acció Riera Baixa, el Sindicat d’Habitatge del Raval y Raval Rebel. Fueron estas las entidades que hace menos de un mes avisaron a la policía que en dicha vivienda ya no residían camellos, sino que vivía una vecina.