El sindicato mayoritario en la Guàrdia Urbana, SAPOL, ha reclamado este martes a Ada Colau que el Ayuntamiento de Barcelona se persone como acusación particular en el caso del agente herido, el pasado 16 de diciembre, en la plaza de Catalunya por una pedrada lanzada por un mantero durante una actuación policial contra el top manta. Hace unos días, como avanzó Metrópoli Abierta, fuentes municipales ya comunicaron que el Ayuntamiento no tenía intención de personarse como acusación particular.

En una carta enviada a la alcaldesa, el SAPOL le recuerda a Colau que el consistorio ya se ha personado como acusación "particular y popular contra agresiones a ciudadanos" y que, al tratarse de un trabajador municipal, todavía hay más motivo para hacerlo, valora el sindicato. "Sabemos que no es tan popular ni rentable defender a un miembro de la policía local, pero creemos que no se tendría que actuar según quién sea el agresor o el agredido. Todos somos iguales ante la ley", escribe el secretario general del SAPOL, Manel García. El sindicato ha solicitado una "reunión urgente" con Colau.

El policía lleva casi tres meses de baja. A causa del impacto de la piedra, una munición que los manteros utilizan habitualmente contra los agentes, el guardia urbano sufrió una lesión en la córnea y una rotura del tabique nasal. Próximamente, será operado del tabique, pero lo que preocupa es la evolución de la herida del ojo. El agente no tiene un diagnóstico definitivo, pero los pronósticos no son buenos y el guardia urbano podría acabar padeciendo una lesión crónica con una pérdida importante de la visión.

Fuentes municipales próximas a Colau argumentan su negativa a personarse como acusación particular en el hecho de que la Guàrdia Urbana tiene un convenio con un "relevante bufete de abogados" de la ciudad que defiende a los agentes y que representa al Ayuntamiento. El mismo portavoz también dice que se considera que de este modo ya está cubierta la representación municipal en este caso.  

Hace unos días, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios ​(CSIF) acusó al consistorio de tratar con "desprecio" al colectivo de la Guàrdia Urbana de Barcelona. "Esta afirmación se sustenta en los actos contrastados de no personarse como acusación particular cuando las víctimas son policías y por echar de la Guàrdia Urbana a aquellos agentes que tras sufrir un accidente laboral o enfermedad común, un tribunal médico les da la invalidez total".

REVISIÓN DE LA SEGUNDA ACTIVIDAD

Si los peores pronósticos se confirman, el agente podría enfrentarse a una situación de invalidez total, que podría hacerle perder el trabajo y quedarse únicamente con una pensión con el 55% del sueldo, denuncia el sindicato CSiF. Los sindicatos policiales han reclamado al Ayuntamiento que revise el Reglamento de Segunda Actividad de la Guàrdia Urbana para incorporar los casos de invalidez permanente, por accidente o enfermedad, y permita a estos policías quedarse en el cuerpo haciendo otro trabajo. Ahora sólo pueden acceder a esta segunda actividad los policías mayores de 57 años y los afectados por una invalidez parcial.

García, del sindicato SAPOL, sostiene que el reglamento "está desfasado" y pide una actualización "para que los compañeros afectados por incapacidades permanentes no pierdan el trabajo". "Este Reglamento debe contemplar la garantía de permanencia de todos aquellos que padezcan una invalidez total, derivada de accidente o enfermedad, tal y como recogen diferentes sentencias y establece la propia ley", defiende el sindicato CSIF.

A finales del 2016, la síndica de Barcelona, María Assumpció Vilà, consideró "restrictivo" el acceso a la segunda actividad en la Guàrdia Urbana y se mostró partidaria "de valorar las capacidades de las personas afectadas por una incapacidad permanente total en relación a otros puestos de trabajo que puedan desarrollar dentro del ámbito municipal o del mismo cuerpo de la Guàrdia Urbana".

En esta línea, este miércoles, el PP reclamará en la comisión de Presidencia una nuevo Reglamento de Segunda Actividad en la policía local barcelonesa para que puedan tener acceso a ella los agentes con cualquier tipo de invalidez.