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Hartos de robos, hurtos y de la incapacidad de las autoridades para acabar con las mafias de ladrones. Cansados de denunciar actos delictivos, un grupo de ciudadanos ha optado por actuar por su cuenta. Por ello, han formado una patrulla ciudadana que se dedica a ir por el metro, detectar a los grupos de ladrones, formados en muchas ocasiones por mujeres, y obligarles a abandonar la instalación.

Son los activistas de Barcelona Residents Against Robbery (BCNRAR), que han empezado a actuar esta misma semana. Por el momento, el grupo lo forman seis personas, cuatro chicos y dos chicas, que no tienen ningún reparo ni temor a encararse con los ladrones en cuanto los detectan. Y, a tenor por forma rápida y eficaz de actuar, los detectan con mucha facilidad.

SILBATOS Y GRITOS

Su táctica es sencilla. Detectan a los ladrones, les señalan con el dedo y les invitan a que se bajen del convoy. Y si es preciso, a que salgan de las instalaciones del suburbano.

Para ello llaman la atención de los pasajeros del transporte usando silbatos y simplemente gritado Piclpockets, término inglés que significa carterista, al tiempo que les señalan con el dedo para que todo el mundo se fije en el aspecto de los ladrones.

Las personas aludidas se saben descubiertas, aunque intentan disimular para seguir con su actividad. Pero la insistencia de los activistas acaba por hacerles desistir y por abandonar la instalación. No en vano, solo pueden triunfar en su actividad su logran pasar desapercibidos.

FALTA DE SEGURIDAD

Los activistas son conscientes de la falta de seguridad que existe actualmente en las instalaciones del metro. Esta falta de seguridad también ha sido detectada por los cacos, auténticos profesionales que han percibido la gran facilidad que existe para llevar a cabo su actividad en un transporte público plagado de turistas despistados a los que les resulta extraordinariamente fácil desvalijar sin que se den cuenta. Sobre todo en las estaciones del centro de la ciudad y en aquellas en las que las aglomeraciones de personas les facilitan mucho la labor. Pasan desapercibidos entre la multitud que no se extraña de sufrir algún empujón o de lo apretado que se va en los vagones a determinadas horas del día.

De hecho, las fuerzas de seguridad sí han detectado la presencia de grupos mafiosos que durante las épocas de mayor presencia de turistas en Barcelona se trasladan a la ciudad para cometer sus delitos. Se une a eso el hecho de que el tipo de delitos que comenten no tienen graves sanciones en la legislación española por lo que, en el caso de que sean detenidos suelen salir en libertad con mucha facilidad.

En este caso, los activistas de BCNRAR han seguido el ejemplo de Eliana, la activista que se dedica en solitario a detectar. señalar y obligar a salir del metro a los ladrones en cuento los detecta.

En el siguiente vídeo se observa como actúan los miembros de esta patrulla ciudadana cuando detectan la presencia de varias mujeres a las que identifican como carteristas.