Los Mossos d'Esquadra investigan a un guardia urbano por la compraventa de relojes robados. La policía autonómica está detrás del urbano desde el pasado verano. El agente está en libertad, pero se encuentra de baja. Fuentes municipales han confirmado a Metrópoli Abierta que el guardia urbano está siendo investigado por un presunto delito de receptación. Presuntamente, el agente habría pagado por objetos robados y los habría vendido a compañeros por debajo del precio de mercado.

El agente trabajaba en el Distrito de Sant Martí y llevaba un año en el Grupo de Delincuencia Urbana (GDU), que combate los hurtos y robos violentos en Barcelona, ha avanzado El Periódico. Al policía también se le ha abierto un expediente disciplinario por parte de la oficina de asuntos internos de la Guàrdia Urbana.

LOS MOSSOS NO INFORMAN

Metrópoli Abierta ha intentado obtener información de la investigación del guardia urbano a través de los canales oficiales del Ayuntamiento de Barcelona, Guàrdia Urbana y Mossos d'Esquadra. El Ayuntamiento se ha limitado a informar que el agente está siendo investigando y que tiene que ser la policía autonómica quien debe dar los detalles porque es el cuerpo que lleva el caso. Sin embargo, los Mossos d'Esquadra no han querido explicar nada y han pasado la pelota al otro lado de la plaza de Sant Jaume, que al cierre de esta edición tampoco había dado más datos.

La situación relatada suele ser habitual entre la prensa. Eso, en ocasiones, obliga a los periodistas a consultar otras fuentes. En este caso, fuentes policiales asegura que el agente tendría un grupo de amigos que se dedican al robo de mercancias de camiones en las carreteras. Presuntamente, estos delincuentes robaron unos relojes Garmin de 300 y 400 euros cada uno. Las mismas fuentes afirman que, en el marco de la investigación, los mossos marcaron el número de serie de los relojes en el Sistema de Información Policial (SIP), que incluye los datos de las denuncias, para recibir un aviso si algún agente los miraba. Según las fuentes consultadas, el guardia urbano investigado fue el que consultó la base de datos.

Presuntamente, el policía habría pagado también por objetos sustraidos y, posteriormente, habría vendido varios relojes a diferentes compañeros, "mandos incluidos", por debajo del precio de mercado. Algunos de los compradores han declarado ante los Mossos, dicen las fuentes. El guardia urbano investigado se encuentra de baja médica.

145.000 EUROS EN RELOJES

El robo de relojes de lujo, principalmente a turistas, ha ido al alza el último año. El pasado verano, la Guàrdia Urbana detuvo en 48 horas a nueve delincuentes por la sustracción de tres relojes valorados en 145.000 euros. Los robos se cometieron en Ciutat Vella y Eixample

Habitualmente estos robos se producen en el centro de la ciudad y van acompañados de violencia. Los ladrones suelen arrancar los relojes de las muñecas de las víctimas. Así sucedió en julio en la plaza de les Olles, donde tres ladrones se hicieron con un Rolex valorado en 20.000 euros. Los delincuentes fueron detenidos por la policía local.

PORNOGRAFÍA INFANTIL

Este es el segundo agente que trasciende que está siendo investigado del distrito de Sant Martí. A mediados del pasado diciembre se hizo público que un intendente de la Guàrdia Urbana, el máximo responsable de la comisaría de Sant Martí, fue detenido en noviembre en el marco de una operación contra la pornografía infantil. Tras salir en libertad con cargos, el intentedente está también de baja laboral.