Los Mossos d'Esquadra lo han admitido: cometieron un "error", de transcripción o de consulta informática, en el informe enviado a la Audiencia Nacional cuatro días después del 17A asegurando que no les constaba ningún antecedente del imán Abdelbaki Es Satty, aunque en realidad lo conocían desde el primer momento.

En ese primer informe se hacía notar por "error" que a la policía catalana no le constaban los antecedentes de Es Satty, que había estado en prisión en Castellón por tráfico de drogas del 2010 al 2014, tal como ha informado EFE. Los Mossos, según esta fuente, tenían constancia desde el primer momento de que Es Satty tenía un antecedente por tráfico de drogas en 2010.

De hecho, tras la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) en la que la célula preparaba los explosivos –y en la que falleció Es Satty–, los Mossos localizaron documentación con datos del imán, por lo que los investigadores comprobaron su identidad y tuvieron conocimiento desde el primer momento de que le constaba un único antecedente por salud pública, en 2010.

Tras este "error", los Mossos enviaron otros cinco informes al juez en los que sí se recogían los antecedentes del imán de Ripoll (Girona). Según los Mossos, pese a que desde el primer momento sabían que el imán tenía antecedentes por salud pública, no había ningún elemento que vinculara a Es Satty con el terrorismo.