La flota de vehículos de patrulla de la Guàrdia Urbana ha incorporado 44 nuevos coches híbridos. De esta forma, la renovación de la flota se ha realizado casi en su totalidad y los vehículos de motor de combustión interna han sido sustituidos por otros híbridos. Según el Ayuntamiento, con estas nuevas incorporaciones, el 99 % de los coches patrulla de la Guàrdia Urbana ya son híbridos.

Sin embargo, los agentes han denunciado en numerosas ocasiones que estos nuevos vehículos no son adecuados para las labores que con ellos se deben realizar, además de que son incómodos para los agentes, que suelen pasar muchas horas en su interior.

Desde los sindicatos policiales se considera que el Ayuntamiento ha hecho caso omiso a sus reclamaciones y que la incorporación de estos nuevos vehículos híbridos es una grave equivocación del consistorio. “No nos tiene en cuenta para nada”, denuncia Eugenio Zambrano, del sindicato CSIF. “Desde el principio se le ha dicho a los responsables del Ayuntamiento que este tio de coches no sirven para el trabajo que tenemos que desarrollar, además de que son incómodos”.

SIN REPARAR

Además, entre los agentes no se entiende cómo el Ayuntamiento gasta una ingente cantidad de dinero en la renovación de la flota de coches mientras que los vehículos actuales se tienen casi abandonados, con los perjuicios que eso causar al servicio. “Hay vehículos que llevan mucho tiempo en el taller sin ser reparados porque no hay dinero para ello. Y hay otros que se siguen usando pese a que se encuentran en una situación lamentable. Se han gastado mucho dinero en los coches pero las furgonetas que se usan para los atestados o para otros cometidos están en un estado lamentable”, denuncia Zambrano.