El detenido en la Sagrada Família este pasado domingo por acceder con cargadores de munición no era un simple turista más. Entró porque quería ir a misa. Aunque no lo hizo por inciativa propia, sino porque había sido invitado personalmente a una ceremonia en la basílica. Pero, al entrar, se torció el asunto. En el control rutinario encontraron que el miliar francés de origen argelino llevaba dentro de la mochila cinco cargadores de munición.

El suceso disparó las alarmas entre los miembros de seguridad puesto que Barcelona se encuentra estas navidades bajo amenaza terrorista y la Sagrada Família es un punto especialmente vigilado por su carácter cristiano y por su afluencia: en 2018 ha sido el edificio más visitado de la ciudad. Además, cabe recordar que según las investigaciones policiales, los terroristas islamistas que atentaron en Las Ramblas pretendían actuar en la basílica de Gaudí.

UN ARMA CON EL NÚMERO DE SERIE BORRADO

Los Mossos d'Esquadra cachearon al sujeto e inspeccionaron su vehículo que estaba estacionado en la calle Sicília. Ahí hallarron tres cargadores más y un arma con el número de serie borrado. También había en el interior una navaja y un pequeño puñal.

Según la versión del detenido por tenencia ilícita de armas, llevaba el arma y la munición porque había estado haciendo unas prácticas de tiro y se había olvidado de sacar los cargadores de la mochila. El hombre, que estaba en Barcelona “de visita”, fue trasladado a la comisaría de Les Corts. Los Mossos están intentando contrastar la versión del arrestado con los servicios de inteligencia franceses.