Que la inseguridad en Barcelona constituye un problema –y bien gordo– lo llevan diciendo los vecinos desde hace mucho tiempo. Unos días atrás, el barómetro semestral del Ayuntamiento de Barcelona reconoció lo que ya adelantó en su día Metrópoli Abierta a través del Barómetro de Barcelona elaborado por Centre d'Estudis Sociològics: que la inseguridad es, a día de hoy, la principal preocupación de los barceloneses. Este lunes, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se ha eximido de culpas sobre la problemática. "Fuimos los primeros que alertamos que efectivamente había una situación preocupante", se ha vanagloriado en declaraciones a los medios.

En esta línea, Colau le ha pasado “el marrón” al conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch. Según la alcaldesa, él “no vio oportuno” reforzar la presencia policial –a petición de los vecinos de Ciutat Vella y los Mossos d'Esquadra– y “dijo que no hacía falta”. “Pasó el verano, y creo que se confirmó que efectivamente la preocupación era objetiva y hacía falta un refuerzo policial", ha añadido. En otras palabras: según la alcaldesa, Buch tuvo la culpa.

BUCH "NO VEÍA LA NECESIDAD"

Luego ha lamentado que en septiembre Buch todavía "no veía esta necesidad". Pero en octubre, tras un verano lleno de incidentes, llegaron a un acuerdo. Entonces, para justificarse, la alcaldesa ha recordado que en la ciudad se sumaron en verano 109 agentes nuevos de Guàrdia Urbana, la mayoría en Ciutat Vella, y ahora hay otros 300 más en formación, además de sumar horas extraordinarias y un plan de choque.

También ha sacado pecho con el macrooperativo contra narcopisos: "Efectivamente queda trabajo, por hacer, claro que sí, pero lo que pido es que hablemos de forma rigurosa y, sobre todo, ofreciendo soluciones. El tema de la seguridad es un tema muy sensible, muy serio, y con responsabilidades compartidas”. Es decir, del Ayuntamiento junto con la Generalitat.

Esta grave situación sobre la seguridad llevó a los grupos municipales PDeCAT y ERC a solicitar la celebración de un pleno extraordinario con el objetivo de "reprobar la gestión del gobierno municipal en materia de seguridad" e instar a la alcaldesa a cambiar las políticas en este ámbito.