La sección sindical de CCOO en la Guàrdia Urbana ha denunciado este miércoles que desde hace, aproximadamente un mes, los agentes del cuerpo de la policía barcelonesa no pueden acceder a la sala de control de TMB, de la calle de Josep Estivill, donde se encuentran las cámaras del metro para poder controlar a los vendedores del top manta.

El Ayuntamiento ha negado que este hecho sea cierto y asegura "que a esta sala la Guàrdia Urbana sólo va cuando hay un dispositivo concreto", casi siempre contra el top manta, "no de manera rutinaria", y que siempre que requiere acceder lo hace sin problema. Las mismas fuentes dicen que los agentes pueden seguir lo que ocurre en el metro, a tiempo real, desde las cámaras de la sala de coordinación que la policía local tiene con los Mossos en la calle de Lleida. 

Según ha explicado el agente y miembro de CCOO, Jordi Gallart, los agentes no pueden entrar en la sala de control de TMB desde el 16 de diciembre. Ese día se produjo un enfrentamiento entre guardias urbanos y vendedores del top manta en la plaza de Catalunya, en el que un policía resultó herido de gravedad tras recibir una pedrada en el ojo.

IDENTIFICAR A UN AGRESOR

"Normalmente, cuando la Guàrdia Urbana interviene en el metro, se comunica a TMB porque así lo marcan los protocolos existentes", explica Gallart. Ese día no fue así porque el dispositivo estaba en marcha y los agentes entraron detrás de los manteros para identificar y detener al agresor. "Se estaba persiguiendo un delito", recuerda el representante sindical.

Siempre según la versión de CCOO, la entrada de la Guàrdia Urbana en el metro sin avisar no gustó al jefe de la sala de control de TMB que acabó echando al guardia urbano que estaba allí en acto de servicio. 

Fuentes municipales aseguran no tener constancia de esta expulsión y reiteran que la sala de control de TMB "no es una sala de seguridad" y que la Guàrdia Urbana sólo hace acto de presencia cuando se está actuando en un dispositivo concreto. "Diariamente, los agentes no tienen que estar allí".

En cambio, Gallart afirma que, desde hace dos años, la presencia de la policía en esta sala es muy habitual. "Vamos casi a diario. Nos permite optimizar recursos. Así sabemos donde se colocan los manteros o por donde entran o salen". CCOO explica que para acceder necesitan tener el permiso de TMB, no basta con identificarse como policías. El agente dice que los Mossos hacen lo mismo, en su caso para controlar a los carteristas que actúan en el suburbano. 

A CCOO no le consta que ni el jefe de la Guàrdia Urbana, Evelio Vázquez, ni la alcaldesa Ada Colau, máximo cargo político de los agentes, hayan hecho alguna gestión con TMB para solucionar esta situación. La presidenta de TMB es Mercedes Vidal, la concejal de Movilidad de Colau.

Este nuevo enfrentamiento entre el gobierno de Colau y agentes de la Guàrdia Urbana ha sido destapado por el PSC. Este miércoles, en la comisión de Presidencia, Derechos de Ciudadanía, Participación y Seguridad y Movilidad, la concejala Montserrat Ballarín ha preguntado al comisionado de Seguridad, Amadeu Recasens, si era cierto "que hace 15 días que se ha retirado a la Guàrdia Urbana el acceso que tenía a las imágenes de la sala de control de TMB, como denuncian los sindicatos". Recasens no ha contestado a la pregunta de Ballarín, "por falta de tiempo", dicen fuentes municipales.

En la misma comisión, Ballarín ha cargado contra la política municipal contra el top manta. "No solo no se ha frenado en la ciudad, “sino que está adquiriendo unas dimensiones nunca vistas y se está convirtiendo en un problema crónico”, sostiene Ballarín. El PSC opina que en la ciudad hay verdaderas zonas de impunidad, “mientras el gobierno de Colau mira hacia otro lado”.

ABORDAJE SOCIAL Y DE SEGURIDAD

Ballarín considera que es necesario dar soluciones a los comerciantes y a la ciudadanía en un problema que ha generado ya diferentes conflictos de convivencia y seguridad en el espacio público. El PSC defiende un abordaje social del top manta, pero sin olvidar la seguridad. “No podemos permitir que Barcelona se convierta en una ciudad sin ley”, ha subrayado Ballarín, para quien “no hay voluntad política para garantizar que el espacio público sea de todo el mundo”.

La edil socialista ha recalcado el apoyo a la Guàrdia Urbana. “No cuestionamos el papel de la Guàrdia Urbana. Cuestionamos y denunciamos la falta de apoyo político que sufre”, ha denunciado Ballarín.

El comisionado de Seguridad, en cambio, opina que el fenómeno del top manta ahora, "está más contenido que en otros momentos" y subraya que la actuación de de la Guàrdia Urbana es "intensa y notoria" para combatir esta práctica ilegal, aunque no puede desatender otras necesidades. Según Recasens, la Guàrdia Urbana no puede ser una policía que se dedique sólo a perseguir manteros.