Los niños de cuatro años de la Scuola dell’Infanzia Maria Montessori, un centro infantil italiano situado en Sarrià, no pudieron asistir a las actividades de piscina, como cada lunes, porque muchos de ellos eran italianos y, por lo tanto, susceptibles de estar contagiados por el virus. El centro que les impidió la entrada era Can Caralleu, un polideportivo municipal donde asisten los estudiantes periódicamente.

“LOS NIÑOS TENÍAN MIEDO”

Los alumnos llegaron hasta las instalaciones en varios autocares por turnos. El primer, formado por grupos de P-5, entraron sin problemas pero los del segundo autobús, con alumnos de P4, vieron que uno de los trabajadores les impedía el paso porque uno de los profesores no pudo asegurar que los niños “no estaban contagiados por el Covid-19”.

Los estudiantes se vieron obligados a volver al centro y varios de los profesores señalan que “algunos de los menores estaban asustados”. El Ayuntamiento de Barcelona se puso en contacto con los responsables de las instalaciones para que no se volvieran a repetir actuaciones similares.

“MEDIDAS DE PREVENCIÓN”

Can Caralleu no es el único centro que negó el acceso a los alumnos de escuelas italianas. El lunes, el centro parroquial de Sarrià, también pidió a los estudiantes que no llevaran a sus hijos a la catequesis como “medida de prevención”.

Fue entonces cuando los padres del centro, indignados ante los casos, recibieron una carta de la dirección de la escuela donde se les pedía que los niños que hubieran viajado hasta hasta las regiones afectadas de Italia la semana anterior para celebrar la semana blanca no asistieran a las clases durante las próximas dos semanas para cumplir con la cuarentena y, en caso de estar infectados no contagiar al resto de estudiantes.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.