Bruselas es conocida por ser el corazón de Europa, su centro de negocios es uno de los más grandes del mundo, y las decisiones que se debaten en sus oficinas suelen tener una repercusión mundial. Pero otra de las características que alberga la capital belga es que tiene un ocio nocturno que cautiva a cualquier turista. A parte de la tradición cervecera de Bélgica, por la que muchos se echan a las calles, tiene otro tipo de sustancias que se encuentran en todos los garitos de la ciudad. 

La última novedad que ha presenciado la ciudad es la opción 'gastronómica' que propone un restaurante italiano llamado Osteria Romana. La carta del lugar no tiene nada de especial, a parte de los exquisitos platos de pasta y pizza, a pesar de uno de los platos que componen la carta de postres. La pizzería ofrece a sus clientes la posibilidad de esnifar "1 Grammo... di Felicitá"

UN TRAMPANTOJO EN TODA REGLA

Por tan solo 6 euros los comensales reciben una dosis de polvo de una milenaria planta americana. Esta integra suaves porciones de feniletilamina y anandamida que prometen potenciar la liberación de encefalina. Muchos podrían llevarse las manos a la cabeza por esta sorprendente propuesta, e incluso una inspección de trabajo podría cerrar el restaurante, pero cuando el chef aclara la confusión el cliente se relaja. 

La 'raya de felicidad' no es otra cosa que cacao. El postre recrea el consumo de cocaína de la mejor de las maneras: sirven el producto en una bolsa de plástico acompañado de un espejo, billetes de 50 dólares, es decir presentan el postre de la manera en la que se consume este estupefaciente. 

 

Cliente esnifando el postre de la Osteria Romana
Cliente esnifando el postre de la Osteria Romana 

 

Junto al gramo de felicidad, en el menú se incluye el número de cuenta bancaria de una asociación local que ayuda contra la drogadicción. Con esta propuesta tan original, el restaurante ha logrado que se destinen a la causa solidaria más de 400 dólares.