El cáncer infantil tiene importantes diferencias con respecto al de los adultos y sus resultados no son extrapolables. Es necesario impulsar investigaciones específicas para afrontarlo. La incidencia del cáncer en los niños es muy baja. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), se diagnostica esta enfermedad a alrededor de mil niños al año en nuestro país, lo que representa el 3% de todos los tipos de cáncer.

Durante las últimas décadas, los avances en las técnicas diagnósticas y en los tratamientos del cáncer infantil han aumentado, de forma espectacular. Su índice de mortalidad es relativamente bajo y las tasas de supervivencia oscilan entre el 80% a los cinco años al 100% en algunos tipos concretos de tumores. El tipo de cáncer más frecuente en los niños es la leucemia (25%), seguido de los tumores del sistema nervioso central (19,6%) y los linfomas (13,6%), según el Registro Nacional de Tumores Infantiles.

UNA NUEVA TERAPIA

Hasta ahora, las alternativas han sido la quimioterapia, la radioterapia y la cirugía, que ofrecían resultados de supervivencia bastante aceptables. La investigación médica y los avances tecnológicos posibilitan una nueva técnica que desprende mejores resultados.

La protonterapia está indicada para tratar tumores próximos a órganos vitales que requieren ser preservados, como los cercanos al tronco cerebral, a la vía óptica, a la médula espinal, tumores del área de cabeza y cuello y tumores pediátricos.

PRECISA Y EFICAZ

La terapia de protones es un tratamiento preciso y eficaz contra el cáncer infantil ya que, como asegura la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), minimiza el riesgo de efectos adversos y de segundos tumores, y mejora la calidad de vida de los pacientes. De hecho, más de la mitad de los pacientes tratados en el Centro de Protonterapia Quirónsalud desde su puesta en marcha son pediátricos.

Los beneficios de esta radioterapia son mayores en los pacientes pediátricos, puesto que los tejidos sanos que están alrededor del tumor están todavía en desarrollo y son más sensibles a la radiación. Gracias a esta técnica, se minimiza el daño de estos tejidos. Además, en los pacientes pediátricos es preciso adaptar la dosis y, en la mayoría de casos, se suele utilizar anestesia para que los menores permanezcan inmóviles y las sesiones puedan llevarse a cabo de manera efectiva.

EN ESPAÑA, DESDE HACE DOS AÑOS 

Esta técnica comenzó a utilizarse en la década de los cincuenta en Estados Unidos. Hoy en día, más de medio siglo después, apenas una treintena de centros en Europa están preparados para ofrecer esta alternativa. Actualmente, en Europa están ubicados en Alemania, Francia, Italia, Polonia, República Checa, Reino Unido, Rusia, Suecia, Suiza, Países Bajos y, desde finales de 2019, en España.

Quirónsalud es el primer grupo hospitalario que cuenta en España con un centro propio y desde su puesta en marcha ha tratado a más de un centenar de pacientes pediátricos. Situado en el municipio madrileño de Pozuelo de Alarcón, está abierto a pacientes procedentes de toda la geografía española, ofrece tratamientos a enfermos de cáncer y también es un espacio de innovación e investigación con proyectos para mejorar los resultados de los tratamientos oncológicos y la calidad de vida de los pacientes.

¿EN QUÉ CONSISTE?

La Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) defiende la necesidad de que España comience a poner en marcha más unidades de protonterapia para el tratamiento del cáncer infantil tras haberse constatado que esta técnica es segura y menos agresiva para los pacientes.

Esta tecnología utiliza partículas pesadas (protones) en lugar de rayos X o electrones. La intensidad modulada del haz de protones se adapta a la forma del tumor esculpiéndolo con radiación, lo destruye y hace que las células cancerosas no puedan reproducirse. Es una técnica recomendada especialmente para los niños diagnosticados con cáncer, ya que permite preservar mejor los tejidos, que aún están en proceso de crecimiento, y reducir los efectos secundarios.

LOS BENEFICIOS

Entre los múltiples beneficios que ofrece la terapia de protones destacan la mínima o nula radiación en los alrededores del tumor, una menor dosis total por tratamiento, la reducción de riesgo de tumores secundarios y la mejora de la calidad de vida del paciente. El haz de protones deposita la mayor parte de su energía destructiva en el lugar donde se encuentra el tumor, lo que posibilita que el tratamiento sea más agresivo con el cáncer y que se puedan suministrar dosis más altas al paciente.

Desde la apertura a finales de 2019, el Centro ha tratado con éxito a más de 100 pacientes con tumores pediátricos. “En los pacientes pediátricos los tejidos sanos que están alrededor del tumor están todavía en desarrollo y son más sensibles a la irradiación". Por ello, añade, "gracias a las propiedades físicas de los haces de protones, es posible concentrar la dosis de irradiación en el volumen tumoral a tratar y reducir la dosis en los tejidos sanos alrededor y en todos los órganos del cuerpo, reduciendo también de forma significativa el riesgo de desarrollar posibles toxicidades", explica la doctora Carme Ares, jefa de Oncología Radioterápica del Centro de Protonterapia Quirónsalud.

LA TECNOLOGÍA

Quirónsalud ha elegido para su Centro un equipo denominado Proteus One. Esta máquina se basa en un acelerador de la familia de los ciclotrones adoptado por el 70% de los centros que ofrecen esta terapia en el mundo. Incorpora un sistema de escaneado del tumor para facilitar al médico la impartición de la dosis más adecuada.  Es un sistema único y compacto (una sola sala) de tratamiento que es fácil de instalar, integrar y manejar.

A diferencia de los sistemas convencionales de terapia de protones, reúne en una sala multifuncional toda la tecnología necesaria para el tratamiento. Tiene capacidad para tratar entre 300 y 350 pacientes al año. Su diseño es ergonómico y prima la comodidad y la accesibilidad. Mientras el paciente está tumbado, la máquina puede girar 360° sobre él, aplicando los protones desde cualquier ángulo. Está equipado con los sistemas más avanzados para la toma de imágenes en 3D (radiografías estereoscópicas, etc.).

SIN SALIR DEL PAÍS

"Utiliza un haz de protones de alta frecuencia de irradiación, capaz de ‘pintar’ el tumor con alta precisión y con intensidad modulada, combinada con sincronización respiratoria, las técnicas más avanzadas actualmente", añade el doctor Ignacio Azinovic, Director Médico del Centro de Protonterapia Quirónsalud, que celebra que con la llegada a España de este tratamiento "ningún paciente con cáncer, ni adulto ni pediátrico, tiene que salir de nuestro país para beneficiarse de esta técnica".

 

 

 

 

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