En los últimos tiempos, ha emergido una nueva estrategia para lograr pérdida de peso y cambios metabólicos: el ayuno intermitente. Se define como un período limitado de abstinencia voluntaria de alimentos y bebidas calóricas. Cada vez son más los estudios publicados sobre los beneficios de restringir totalmente la ingesta energética durante horas o días, alternados con una alimentación convencional.

La Dra. Gemma Sesmilo, jefa del Servicio de Endocrinologia i Nutrició del Hospital Universitari Dexeus, explica que  actualmente  nuestra sociedad está sobrealimentada. “Se está comiendo demasiado, a todas horas y, en muchos de los casos, alimentos no saludables. Este exceso provoca inflamación, que a su vez puede derivar en enfermedades como la diabetes mellitus tipo II, el síndrome metabólico y la enfermedad cardiovascular entre otras”.

REDUCE LA INFLAMACIÓN

La revista Cell ha publicado recientemente un estudio que relaciona el ayuno intermitente con la disminución de la inflamación. Hasta la fecha, se había relacionado la restricción calórica con la mejora de enfermedades inflamatorias y autoinmunes, pero poco se sabía de los mecanismos implicados. 

En el nuevo estudio se demuestra cómo el ayuno intermitente reduce tanto la cantidad de monocitos circulantes como la actividad metabólica de los mismos. Además, no compromete la movilización de emergencia de los monocitos cuando son necesarios en la inflamación infecciosa aguda y en la reparación de tejidos. “Estos resultados ponen de manifiesto el mecanismo de acción del ayuno intermitente reduciendo la inflamación y por ende, sus efectos beneficiosos en la salud, explica la doctora Sesmillo.

REDUCCIÓN DEL COLESTEROL

Otras investigaciones también confirman la pérdida de peso, la reducción del colesterol LDL y triglicéridos, así como la disminución de la presión arterial con el ayuno intermitente. A demás demuestran su seguridad y la ausencia de efectos adversos.

A pesar de estas conclusiones, existen aún dudas de cuál sería el tipo de esquema de ayuno más adecuado y faltan estudios comparativos con otras estrategias más moderadas de restricción calórica en general que también se han demostrado eficaces en la mejoría de la salud y en el beneficio en la longevidad en modelos animales adultos.  Generalmente, los resultados expuestos han estado logrados con periodos de ayuno de 16 a 24 horas, uno o dos veces por semana”, señala Sesmillo.

También es importante recalcar que el ayuno intermitente no nos exime de moderación en general a la hora de comer- hay pacientes que piensan que pueden pegarse atracones si luego ayunan.

RESPALDO PROFESIONAL

“Es imprescindible mencionar la importancia de contar con el respaldo de un equipo especializado,- prosigue la doctora- el ayuno puede ser más o menos adecuado en función del tipo de paciente y sus características metabólicas y aconsejamos que seadirigido  y controlado por profesionales ”.  Sesmilo añade que esta es la base de cualquier estrategia dietética: “conseguir cambios en el estilo de vida basados en una dieta saludable y la realización de actividad física regular”, apunta.

“Nuestra experiencia en el Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitari Dexeus es que son bienvenidas nuevas estrategias para mejorar la adherencia al tratamiento nutricional sin generar frustraciones”,  concluye la doctora Gemma Sesmilo.