El Instituto Municipal de Hacienda de Barcelona cambiará su sede del edificio Mapfre en la avenida Litoral a otro inmueble de la calle Llacuna, que supondrá un alquiler de unos 3 millones de euros al año, por los casos de lipoatrofia que se han detectado desde hace más de diez años. Este cambio ha sido aprobado este viernes por todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Barcelona, excepto por los de Ciudadanos y PP, que se han abstenido.

Los trabajadores y los sindicatos UGT y CCOO han denunciado reiteradamente que se producían casos de lipoatrofia semicircular en el edificio de Mapfre, trece de ellos el pasado 2018. Además de lipoatrofia, otros trabajadores presentan alergias, fatiga, dolor de cabeza y sequedad ocular, problemas de salud que se atribuyen al mal estado de las instalaciones de la actual sede en la avenida Litoral, según los sindicatos.

LA ENFERMEDAD DE LAS OFICINAS

A la lipoatrofia semicircular se la conoce popularmente como la enfermedad de las oficinas. Se trata de una disminución del tejido graso situado bajo la piel. A pesar de que se ha descrito en diferentes partes del cuerpo, mayoritariamente afecta a los muslos y, en menor grado, al antebrazo. La lipoatrofia es un trastorno benigno que afecta al sector femenino.

Visualmente, se trata de una depresión o un surco en la piel de forma semicircular que se presenta a una altura que suele coincidir casi siempre con la altura a la que se encuentra la mesa de trabajo.

Tras años de denuncias y reclamaciones sindicales, el ayuntamiento barcelonés ha aprobado este viernes, finalmente, trasladar al número 63-73 de la calle Llacuna el Instituto Municipal de Hacienda, en el que trabajan 270 personas, por una renta mensual de 181.578 euros más IVA.