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El dolor es un mal común que no entiende de edades ni de sexo. La Dra. Dolores Sánchez Corretger, Médico Adjunto del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación de Centro Médico Quirónsalud Aribau, advierte que los dolores músculo-esqueléticos son los más comunes entre sus pacientes. Esto se debe a la vida sedentaria, la falta de ejercicio y los malos hábitos posturales que pueden derivar en molestias musculares o articulares.

En la mayoría de ocasiones el tratamiento rehabilitador y/o farmacológico solucionará este tipo de dolencias.

Pero en ciertas ocasiones  no será suficiente para controlar el dolor y serán necesarias técnicas como las infiltraciones, que actúan sobre el foco del dolor casi de manera inmediata. En estos casos el diagnóstico y el tratamiento temprano es fundamental para mejorar la calidad de vida en el paciente.

QUÉ SON LAS INFILTRACIONES

Las infiltraciones permiten actuar sobre distintas partes del aparato locomotor de manera eficaz y de forma mínimamente invasiva. Esta técnica consiste en inyectar un medicamento directamente en la zona dolorosa. Los resultados son más rápidos y duraderos que los medicamentos por vía oral, y normalmente evitan los efectos secundarios que estos producen.

CÓMO SE REALIZAN

Desde el equipo médico especialista de QuirónSalud de Aribau explican que la técnica ha mejorado notablemente en los últimos años. Los avances permiten realizar las infiltraciones en la propia consulta médica, evitando pasar por quirófano y el ingreso hospitalario del paciente.

La intervención es apoyada por un ecógrafo, que permite localizar el punto exacto de la lesión. Esto supone actuar de la forma más precisa, sin dañar otras estructuras y reduciendo al máximo los efectos secundarios.

TIPOS MÁS COMUNES

El tipo de infiltración más común son los corticoides, pero no son los únicos. Dependiendo del tipo de diagnóstico realizado el especialista escogerá la sustancia que mejor resultado ofrezca en cada dolencia. Estas tres son las más habituales:

  • La Corticoides y/o Anestésicos Locales que ayudan a eliminar o reducir la inflamación. Al inyectarse directamente sobre la articulación el medicamento no tiene casi presencia sobre el resto del organismo, reduciendo el riesgo de efectos secundarios. El anestésico también se puede inyectar directamente sobre el nervio para reducir el dolor con mayor rapidez.

  • El Ácido Hialurónico es un material viscoso que trata de amortiguar la articulación suplementando el cartílago/ tendón dañado. Fundamentalmente se usa para la artrosis y algún caso de tendinitis por sus propiedades antiinflamatorias y efecto preventivo del desgaste. Su efecto es temporal, normalmente dura varios meses y se repite en el caso de que sea necesario al no tener contraindicaciones con otros fármacos.
  • Los Factores Plaquetarios facilitan la cicatrización, ayudan a la regeneración de los tejidos al aplicarlos sobre pequeñas roturas y evita la cirugía. Normalmente se aplica en enfermedades como artrosis, tendinitis o rupturas tendinosas y musculares.

ZONAS MÁS TRATADAS

Existen cuadros de dolencias más comunes que pueden tratarse con infiltraciones de manera eficaz. Aunque las infiltraciones aliviaran el dolor, tendrán que ser complementadas con técnicas de rehabilitación, ejercicios, soporte nutricional y cambios de hábitos para que el tratamiento concluya con éxito.

Estas son las lesiones más usuales y que mejores datos de efectividad presentan tras la aplicación de este tipo de método.

  • Dolor de hombro (tendinitis, bursitis, calcificaciones, artrosis, capsulitis)
  • Dolor en el codo (Epicondilitis/Epitrocleitis, bursitis)
  • Dolor muñeca y mano (Rizartrosis, capsulitis dedos, tendinitis de Quervain, dedos en resorte, gangliones)
  • Dolor de cadera (Trocanteritis, artrosis de cadera, síndrome piramidal, tendinitis, bursitis)
  • Dolor de rodilla (parameniscitis, tendinitis, artrosis, condropatía femoropatelar, quiste de Baker, síndrome de la cintilla)
  • Dolor de tobillo (artropatía tobillo, tendinitis, esguinces)
  • Dolor en el pie (neuroma de morton, fascitis, espolón)
  • Puntos gatillo musculares
  • Neuropatías periféricas por atrapamiento
  • Calcificaciones (barbotaje, aspiración)