Los pasados días 19, 24 y 30 de abril murieron tres bebés en el Hospital Vall d’Hebron a causa de una bacteria en la UCI. Los niños contrajeron una infección por Klebsiella, un microorganismo relacionado con la asistencia sanitaria que es difícil de combatir.

En este sentido, una Epidemióloga y directora de Medicina Preventiva ha asegurado, tras estos incidentes, que “El Hospital Vall d’hberon tiene un brote y, probablemente, es por falta de higiene en las manos de los profesionales”, según avanza Crónica Global.

Hasta ahora, la bacteria ha infectado a ocho bebés prematuros y la experta reclama “llamar las cosas por su nombre” ya que asegura que “la Klebsiella no vuela”. Por ello, la profesional sanitaria apunta que la causa más probable del brote “es la contaminación por las manos de un médico, auxiliar o enfermera de cuidados intensivos” que tocó a los neonatos.

VÍAS DE ACTUACIÓN

Tras una crisis de esta envergadura hay que saber dónde se encuentra la bacteria. Puede proveer de un grifo o de un desagüe, por ejemplo. Además, hay que insistir en la higiene de los aparatos, las herramientas de trabajo y, evidentemente, las partes corporales de los trabajadores.

Según la Epidemióloga, “no es necesario separar las incubadoras”, tal y como hizo el equipo de la Vall d’Hebron”. En esta línea, la experta asegura que “los prematuros están protegidos y que lo crucial es extremar la higiene de manos”.

IMPRESCINDIBLE LA HIGIENE

“Siete de cada cien pacientes contraen una infección en los hospitales españoles, ocurre constantemente pero no trasciende en los medios”, añade la especialista. Ante ello, hay que aplicar la regla de cinco para la higiene de manos del personal.

“Cuando tocas a un paciente; cuando le das la mano; cuando abres una puerta tocando el pomo; cuando tocas un monitor y cuando limpias fluidos de un enfermo” debes lavarte las manos después, argumenta la Epidemióloga y directora de Medicina Preventiva.