La Clínica Memociono ha desarrollado un programa de entrenamiento cuyo objetivo es llenar la mochila de los niños y adolescentes de recursos emocionales que les ayuden, no solo a disfrutar de una vida más sana y equilibrada, sino a prepararse para afrontar, el día de mañana, las nuevas demandas.

La sociedad vive unos cambios muy rápidos a todos los niveles, tanto en las relaciones personales como laborales e intergeneracionales, donde son necesarias cada vez más las competencias emocionales.

Pero, ¿quién dijo que fuera fácil manejar las emociones? A veces se apoderan de nosotros y nos bloquean; otras las escondemos y quedan enquistadas, saliendo a borbotones en los momentos más inesperados; y la mayoría de las veces, ni las escuchamos. ¿Las consecuencias? Las vemos todos los días: peleas, dificultades relacionales, niños que no saben decir que no, que se aíslan…

GESTIÓN DE LAS EMOCIONES

Sin embargo, las emociones son recursos adaptativos que necesitamos para vivir y, por ello, es muy importante que aprendamos a canalizarlas de manera positiva. Una adecuada gestión emocional mejorará la relación del niño / adolescente consigo mismo y con su entorno (compañeros, amigos, familia, maestros y profesores, etc.), incrementando su autoestima y la sensación de seguridad.

No hay que olvidar que el aprendizaje emocional durante la niñez ayudará, en la adolescencia, a afrontar los cambios e incertidumbre característicos de este momento vital y a salir con una identidad fortalecida. Porque un adolescente con una mochila emocional rica y, por tanto, hábil emocionalmente, es un individuo más funcional y equilibrado. Sus competencias emocionales se manifiestan a través de una actitud positiva ante la vida, un estilo de afrontamiento vital eficaz, resolutivo, asertivo y resiliente, y una mayor capacidad para relacionarse y comunicarse con los demás. Y todo ello revertirá en la salud y bienestar en las etapas de la juventud y adultez.