Los avances en el mundo de la medicina son una constante diaria, y en algunas ocasiones tienen a Barcelona como protagonista, dada su gran tradición, sus hospitales y sus excelentes profesionales. En esta ocasión, el protagonista es el Hospital Dexeus, que ha aplicado, por primera vez en España, una nueva tecnología menos agresiva para la cirugía de endometriosis.

La nueva técnica, que se denomina PlasmaJet, se basa en el uso de un tipo de gas inerte que destruye los tejidos patológicos vaporizándolos, sin dañar las estructuras adyacentes, permitiendo así una mejor preservación de la función ovárica de las pacientes.

La endometriosis es una patología benigna, que provoca dolor y otros trastornos, y se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera del útero, habitualmente en la pelvis o los ovarios, aunque puede extenderse a otros tejidos, por lo que puede llegar a comprometer la fertilidad.

“La cirugía de este tipo de endometriosis es uno de los mayores retos quirúrgicos de la ginecología, ya que a menudo están afectados órganos del sistema digestivo, urinario o incluso nervioso. Y, cuando afecta a los ovarios, puede disminuir su función reproductiva", ha explicado a Efe el doctor Pere Barri, coordinador de la Sección Quirúrgica y responsable de la Unidad de Endometriosis de Dexeus Mujer, y del Departamento de Obstetricia, Ginecología y Reproducción del Hospital Dexeus. “La nueva tecnología permite ser más respetuoso con el ovario sano, que es clave en estos casos, ya que la mayoría de las afectadas son mujeres menores de 40 años".

La nueva tecnología ha demostrado ser más segura y versátil que el láser y otras técnicas electroquirúrgicas, además de garantizar una tasa más baja de recurrencias. Otra ventaja es que reduce el riesgo de complicaciones y permite al cirujano tener mayor confianza para extirpar los tejidos patológicos en su totalidad.

Entre un 30 y un 50% de las mujeres con endometriosis tienen problemas de fertilidad, una cifra que aumenta con el retraso de la edad de la maternidad. Actualmente, se calcula que en España hay un millón de mujeres afectadas por esta patología y más de 200 millones en todo el mundo.