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El proyecto de dentista municipal de Ada Colau ha superado este martes el primer trámite municipal, en la Comisión de Derechos Sociales, para que pueda ser aprobado en el pleno de marzo. Pero ni de lejos la propuesta ha conseguido el apoyo unánime de todos los grupos. La iniciativa ha sacado un cinco pelado, vamos un suficiente de los de toda la vida, y pende de un hilo si no se introducen mejoras. Los dos próximos meses Colau deberá hacer los deberes y estudiar algo más para evitar suspender.

PDeCAT, Ciutadans y PP han votado en contra y varios grupos que han votado afirmativamente, como PSC y ERC, han critticado con dureza esta nueva aventura de Colau, que a cuatro meses y medio de las elecciones, ven electoralista e improvisada. Junto a los socialistas y republicanos, la propuesta de Colau ha contado con los votos a favor de Barcelona en Comú, CUP y los regidores no adscritos, Gerard Ardanuy y Juanjo Puigcorbé.

PRECIPITACIÓN

ERC ha votado afirmativamente para permitir al gobierno corregir las incongruencias detectadas. Los republicanos tienen muchas dudas sobre la idoneidad y la calidad asistencial del servicio. La regidora Montserrat Benedí ve la iniciativa de Colau "fruto de la precipitación" y ha reclamado el consenso con los agentes y las fuerzas políticas para sacar adelante el proyecto. El pasado viernes, Metrópoli Abierta se hizo eco de la respuesta del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Catalunya (COEC), que acusó a Colau de hacer "publicidad engañosa" y de falta de rigor.

Desde las filas socialistas, Carmen Andrés ha recordado al gobierno de Colau que no cuentan con el apoyo del COEC ni del Consell Català de la Salut. Los socialistas han acusado a la alcaldesa de quirar sacar a delante una medida electoralista, pero finalmente la han apoyado. "Trabajaremos estos dos meses con ustedes para que esta no sea una medida electoralista y cumplan con el objetivo".

PRECIOS UN 40% POR DEBAJO DEL MERCADO

Según el gobierno de Colau, la iniciativa, pionera en España, tiene como objetivo ofrecer un servicio de odontología "a precios ajustados a los costes", un 40% por debajo de los que hay en el mercado. El objetivo es que el dentista puede a empezar a operar en un año, una vez se hayan llevado a cabo todos los trámites administrativos, y pueda atender a 36.000 personas anualmente.

La regidora del PDeCAT, Mercè Homs, se ha posicionado en contra del proyecto y ha defendido ampliar la cobertura del servicio público de dentista ya existente, a través de la Generalitat, y impulsar la tarifación social. En términos parecidos se ha expresado Marilén Barceló, de Ciutadans, que ve la idea "populista", como otras de Colau. Barceló ha acusado al ejecutivo municipal de engañar a los grupos al decir que contaba con el apoyo del sector. Y el regidor popular, Javier Mulleras, ha acusado a Barcelona en Comú de "buscar el titular fácil" y de lanzar "una bomba de demagogia de un electoralismo desesperado".

UNA CLÍNICA CON 23 TRABAJADORES

Cuando el servicio entre en funcionamiento dentro de un año, algo que por ahora no está garantizado, la idea del Ayuntamiento es abrir un primer centro en Sant Martí, Nou Barris o Sant Andreu en el que trabajarán 23 personas, ha dicho la comisionada de Salud, Gemma Tarafa. Posteriormente, la intención es abrir más clínicas. T

Tras ser aprobada este martes en la Comisión de Derechos Sociales, la propuesta será sometida a exposición pública antes de ser votada de nuevo en el pleno de marzo. Aunque la iniciativa se apruebe, con las elecciones de por medio, la llegada de otro gobierno al Ayuntamiento podría dejar esta nueva aventura de Colau en nada.