Tus pies son extremadamente delicados, sobre todo si sufres diabetes. Por este motivo necesitan especial atención y cura.

Hay varios consejos que tienes que tener en cuenta para la cura de los pies si eres diabético o tienes algún familiar con esta enfermedad.

  • Lávate los pies con agua tibia y jabón neutro: el agua muy fría o muy caliente puede provocar quemaduras que no notarás debido a los problemas de sensibilidad de tus pies derivados de la diabetes. El uso de jabones muy fuertes puede eliminar parte de la grasa natural de la piel, hecho que la hace más sensible y propensa a tener grietas o heridas en los pies.
  • No dejes tus pies en remojo, puesto que puede hacer que la piel sea propensa a desarrollar heridas: la humedad excesiva en los pies puede promover la maceración de zonas delicadas, hecho que potencia la presencia de hongos y heridas en esta zona.
  • Después de ducharte, sécate bien los pies, incluyendo el espacio entre los dedos: esto evitará la presencia de hongos en esta zona, los cuales, pueden tener como consecuencia complicaciones infecciosas.
  • Hay que mantener los pies secos durante todo el día y evita la humedad: retírate el calzado periódicamente y utiliza calcetines de un material adecuado que transpire, puesto que te ayudará a gestionar correctamente la humedad de tus pies.
  • Utiliza una buena crema hidratante: debajo y encima del pie. Evita usarla entre los dedos.
  • Usa siempre calcetines: No uses calcetines ajustados o con relieves. Si sólo tienes calcetines con relevos procura usarlos del revés.
  • Cambia de calcetines a diario: es muy importante para la higiene de tus pies y para evitar que se acumulen células muertas que pueden acabar produciendo mal olor y problemas en la piel.
  • Nunca andes descalzo. ¡En casa tampoco!: la pérdida de sensibilidad de tus pies puede provocar que no notes si se clava algún cuerpo extraño hasta que sea demasiado tarde. Muchas amputaciones han empezado con una pequeña astilla de madera en la planta del pie.
  • Revisa diariamente tus pies: es conveniente que tú mismo o algún familiar con buena visión revise tus pies diariamente para descartar cambios de temperatura, de color, úlceras o heridas.
  • Corta las uñas rectas, sin curvas: Si tienes algún problema de visión o dificultad para hacerlo por cuenta propia tienes que visitar a tu podólogo regularmente. Unas uñas muy largas pueden ser el inicio de una infección o problemas más serios.
  • Ve a una revisión anual con un especialista en atención al pie del paciente diabético: detectar y resolver problemas de manera preventiva te ayudará a evitar graves complicaciones en un futuro cercano.


Si conoces a alguien con diabetes o formas parte de algún grupo de pacientes diabéticos comparte esta información.

 

Dr. Juan Manuel Rios Ruh, especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica y Jefe de la Unidad de Prevención y Atención del pie en el Paciente Diabético de Clínica Diagonal

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