El Hospital del Mar está siendo víctima del colapso. Y su servicio de urgencias es el máximo damnificado. El pasado martes, 166 usuarios acudieron a urgencias donde el tiempo de espera superaba las 24 horas para 51 pacientes.

DINÁMICA CRÓNICA

Esta situación no es nueva para el centro hospitalario. El servicio de urgencias del hospital, de titularidad pública, acoge diariamente las visitas de usuarios procedentes de Ciutat Vella y Sant Martí, lo que supone un altísimo volumen de consultas teniendo en cuenta los 336.674 ciudadanos que suman ambos distritos. La desproporción es tal, que los más desafortunados pueden llegan a esperar más de 6 días en un pasillo en lugar de recibir la atención que necesitan.

LA REFORMA NUNCA LLEGA

Desde el Hospital del Mar no se tiene capacidad para acoger a todas las personas que, tras llegar al servicio de urgencias, necesitan ser hospitalizadas. Así lo confirma Manolo Royo, presidente del comité de empresa del Parc de Salut Mar, quien ha explicado en declaraciones a Metrópoli Abierta que en urgencias “se producen colapsos ocasionales” debido a que el hospital está “a la espera de una remodelación que tendría que haber finalizado en 2017”.

La reforma, que se tendría que haber producido en las 'costillas' del pasillo central del hospital, debería haber dotado a esta zona de un piso más destinado a incrementar el número de camas de hospitalización. Manolo Royo ha explicado que así “se evitaría el colapso de urgencias en situaciones como las epidemias de gripe”. Además, el presidente del comité de empresa del centro sanitario, ha afirmado que “mientras no finalicen las obras no se podrá solucionar esta situación”.

FALTA DE FINANCIACIÓN

Pese a que las obras de remodelación deberían haber finalizado hace dos años, la realidad es que no se han materializado. El Departament de Salut de la Generalitat debe ser el encargado de garantizar la calidad de asistencia sanitaria, pero la situación en el Hospital del Mar está lejos de ello.

El Parc de Salut Mar cuenta con una cuota de representación de un 60% de la Generalitat y otro 40% del Ayuntamiento. Y aunque esto pueda hacer pensar que el Ayuntamiento está poniendo de su parte para establecer una colaboración política que ayude a solventar el problema, lo cierto es que esta situación no se está produciendo.

Poco parece importar que los pacientes se amontonen en los pasillos del centro por falta de camas en situaciones epidemiológicas. Y mucha está siendo la paciencia que está demostrando el personal del centro mientras siguen esperando una solución que haga, del Hospital del Mar, un centro médico donde trabajadores y pacientes puedan ofrecer y recibir el trato adecuado en todo momento.