Una negligencia médica que acabó con unas gravísimas secuelas en un recién nacido ha provocado la mayor indemnización por este tipo de causas dictaminada por un juzgado en España. La sentencia condena al Institut Dexeus de Bardelona a pagar a unos padres 3,3 millones de euros por los continuos y graves errores cometidos durante el parto que la mujer tuvo en el centro médico.

El matrimonio, que tenía contratada una póliza con la aseguradora Sanitas, que es la que deberá hacer frente a la indemnización, acudió al centro médico con intensos dolores y contracciones. Según la información publicada por El País, la madre estaba en la vigesimosexta semana de gestación y los médicos optaron por un tratamiento conservador. Sin embargo, pese al agravamiento del estado de la mujer, los médicos no supieron reaccionar a tiempo y la madre estuvo más de 24 horas sin recibir la atención adecuada. Las pérdidas de sangre y un desprendimiento de placenta, detectado a las 10.30, debieron despertar las alarmas, pero los médicos no revisaron los resultados de las pruebas hasta 8 horas después. Y, pese a ello, la cesárea de urgencia tardó 50 minutos, pese a que los expertos consideran con en 15 se puede llevar a cabo.

MUY TARDE

Para entonces, el bebé ya había sufrido una grave hipoxia (falta de oxigeno) que provocó daños muy graves e irreparables en el cerebro. Como consecuencia de ello, el niño, que en la actualidad tiene 13 años, sufre un retraso severo en su desarrollo que le impide valerse por si mismo, se ha quedado ciego y ha tenido que ser sometido a varias operaciones para mitigar su discapacidad motora.

La primera sentencia fue dictada por un juzgado de primera instancia de Madrid y fue recurrida por Sanitas, pero ha sido ratificada por la Audiencia de Madrid. Según esta, los padres tienen derecho a percibir una indemnización por los daños, los gastos pasados y los futuros, de 1,9 millones de euros, a los que hay que sumar los 1,4 millones por los intereses de los retrasos.

Fuentes de Sanitas han asegurado que deberán estudiar a fondo la sentencia antes de decidir si presentar recurso, y se defienden asegurando que la responsabilidad de lo ocurrido depende del hospital ya de los médicos que se encargaron del caso.