Eliana Guerrero, la cazacarteristas de Barcelona, y Tito Álvarez, el rey del taxi, forman el nuevo tándem contra la delincuencia en la ciudad. Ambos se han unido para crear una nueva plataforma contra el aumento de la inseguridad en Barcelona: Salvalona. El grupo, todavía en fase de construcción, estará formado por las patrullas ciudadanas que ya operan en la capital catalana, activistas, movimientos vecinales, taxistas, empresas de seguridad y todo aquél que se quiera unir a la plataforma.

En conversación con Metrópoli Abierta, Eliana Guerrero anticipa que “lo que se está cociendo es algo grande”. Van a por todas, dice. La cazacarteristas, famosa por recorrer el metro en busca de ladrones desde hace años, ha elevado su actividad desde hace meses debido al incremento de la delincuencia en Barcelona. En las últimas semanas esta mujer, de origen colombiano, ha empezado a tejer alianzas con otros sectores como el del comercio y la seguridad privada, y ahora con Tito Álvarez, conocido popularmente como el "rey del taxi".

“Los robos afectan ya a casi todos los barceloneses. Por eso hacemos un llamamiento a que participen todos los ciudadanos en la plataforma”, afirma. Según ella, la problemática es tan transversal que se pueden unir todo tipo de personas, “independientemente de su religión, raza, ideología o partido al que voten”.

TITO Y ELIANA, UNIDOS POR UNA CAUSA

Tanto es así que alguien como Tito Álvarez, cercano el pasado mandato a la formación de Ada Colau, ha dado un paso al frente y se ha conjurado para acabar con la inseguridad en la ciudad. El lunes pasado, el líder de la revolución del taxi y Eliana Guerrero se reunieron con diversos comerciantes para debatir sobre el aumento de los robos en la capital catalana. Ese fue uno de los primeros actos en el que compartieron escenario, aunque habrá más.

Ambos activistas se han citado para concretar acciones en un futuro próximo para denunciar el aumento de la delincuencia en Barcelona. Ya tienen encima de la mesa convocar una “macro-manifestación” con el objetivo de hacer visible el hartazgo por la inseguridad. Además, Eliana Guerrero también prepara junto a otros activistas una iniciativa legislativa popular para endurecer el Código Penal. Quieren revisar, en concreto, los artículos 234, 235 y 236, referidos al delito de hurto.

GRUPO TRANSVERSAL

Contactado por este medio, Álvarez detalla sus planes de futuro en torno a esta problemática. El representante de los taxistas explica que sus intenciones pasan por crear un “grupo de presión” que incida directamente en el poder político en aras de que intervenga en esta materia. “Sin banderas, símbolos, ni ideología”, añade. Y es que la inseguridad, según él, es algo que afecta a todo el mundo. También a los taxistas. “Lo taxistas sufrimos robos a diario”. Preocupa en el sector y, por tanto, concierne a la asociación que él representa, Élite Taxi.

¿Qué puede aportar una persona como Tito Álvarez a una problemática como la inseguridad? Según él, experiencia “en liarla”. Pero sobre todo el hecho de haber lidiado en un sector tan heterogéneo como el del taxi y conseguir una “unidad” envidiable en otros sectores socio-económicos. “En el taxi hemos estado unidos independentistas, unionistas, musulmanes, cristianos…”, y eso les ha permitido conseguir buena parte de sus objetivos. Lo mismo quiere que se repita entre los movimientos vecinales y asociativos para frenar la escalada de delincuencia que, a su perecer, sufre Barcelona.

PLATAFORMA APARTIDISTA

Por ello, cree que la plataforma debe ser “apartidista”. Es más, Tito impone una norma clara: “Ningún partido político puede estar dentro de este movimiento”. Aun así, asegura que lo primero que debe hacerse es “dialogar” con los políticos. Si no hacen caso, “vamos a la calle”, exclama. Y lanza una advertencia: no será una movilización mediocre, sino que existen “todos los ingredientes” para que se dé un “movimiento como el de Francia”, en referencia a los chalecos amarillos.   

La nueva preocupación de Tito Álvarez coincide con la de la mayoría de los barceloneses. El último Barómetro Municipal, elaborado por el propio Ayuntamiento, indica que el 27,4% de los ciudadanos identifica la inseguridad como el mayor problema de la ciudad, 6,4 puntos porcentuales más que en la anterior encuesta. Así, esta problemática se sitúa como la gran asignatura pendiente de Barcelona, independientemente de los actores que actúen sobre ella.