La inseguridad en Barcelona está disparada. Buena prueba de ello son los 13 homicidios que se han cometido en lo que va de año. Por esta razón, algunos ya comparan a la capital catalana con la ciudad protagonista de uno de los videojuegos más violentos que se ha comercializado, el Grand Theft Auto: San Andreas.

'GRAND THEFT AUTO: BARCELONA'

Un usuario de Instagram, @elracodelhipolit, ha sido el encargado de llevar a cabo esta representación. Cambiando el nombre de "San Andreas" por el de "Barcelona", ha mostrado en menos de un minuto como sería este videojuego teniendo en cuenta la escalada de violencia que vive la ciudad.

La simulación comienza mostrando el menú de carga de este popular título, pero adaptado a la capital catalana. Así, la portada está conformada de cuatro imágenes. Dos manteros, un carterista, una ambulancia del SEM, un Mosso d'Esquadra y Colau con el impactante disfraz de "Supervivienda" que utilizaba en sus acciones como activista de la PAH.

La ubicación de estos diferentes "actores" de la ciudad también es cambiante, pudiendo contemplar la Torre Glòries, La Rambla y la Sagrada Familia como lugares de acción.

APUÑALAMIENTOS

La misión que propone el videojuego va en sintonía de los últimos acontecimientos vividos en Barcelona. "Estás rallado porque Colau quiere cerrar Pacha. Apuñala a tanta gente como puedas para vengarte", indica la pantalla.

De esta manera, y controlando al armado Carl Johnson (CJ), protagonista del videojuego, el jugador acuchilla a todo aquel que se encuentra en su camino.

LA BARCELONETA

El escenario tampoco se ha dejado al azar. La playa de San Andreas se convierte en La Barceloneta, uno de los barrios más castigados por la inseguridad, por lo que el personaje llega a apuñalar hasta a cinco personas en el paseo Marítimo.

Tras estos cinco ataques, la misión está completada y la recompensa por ello es "un mayor respeto".

SITUACIÓN ALARMANTE

La situación de inseguridad en la capital catalana ha alcanzado unos niveles alarmantes. Además de la cifra récord de homicidios registrada, la sucesión de tres apuñalamientos en menos de 24 horas es buena prueba de ello. Y es que, tal y como ha reconocido el propio Albert Batlle, Barcelona sufre una "crisis de seguridad".