Prácticamente un centenar de personas convocadas por el movimiento No más colillas en el suelo están recogiendo este sábado por la mañana las puntas de los cigarros que los ciudadanos de la ciudad arrollan por el paseo marítimo de la Barceloneta.

Las personas implicadas en el proyecto han conseguido reunir 221.000 colillas en una hora con el objetivo de hacer una montaña gigante cerca de la playa, llamada “montaña de la vergüenza” para que la gente tome conciencia ante el problema. De esta forma, quieren dar visibilidad al problema contra la salud pública que suponen las colillas abandonadas por el suelo.

PROHIBICIÓN MUNICIPAL

Este año los voluntarios no han querido realizar ninguna acción en la arena, ya que existe una normativa municipal que prohíbe este tipo de acciones cuando hay gran afluencia de bañistas en la playa.

Según datos de las personas implicadas en el proyecto, las colillas son el principal residuo que se arrolla al mar, sabiendo que sus efectos son demoledores: aseguran que una sola colilla puede contaminar 10 litros de agua salada y hasta 50 litros de agua dulce.

OBJETIVO DE LA ORGANIZACIÓN

El objetivo de la organización es acabar con dicha situación y por esta razón plantean diferentes medidas. Una de ellas es prohibir a los bañistas que fumen en la playa; otra más factible es que se obligue a las personas a llevar un cenicero portátil cuando vayan al mar.

No es la primera vez que la organización No más colillas en el suelo organiza una recogida masiva de colillas en las playas de la ciudad. El año pasado consiguieron reunir más de 270.000.