Ada Colau no empieza con buen pie su nuevo mandato. Durante la celebración del pleno extraordinario de este martes, en el que se ha aprobado el cartapacio, miembros de la Guardia Urbana adheridos al sindicato CSIF y trabajadores del metro han criticado la pésima gestión de la alcaldesa ante la crisis del amianto, así como su fallido modelo policial que ha llevado a la ciudad a cuotas de inseguridad insospechadas.

Cuando el pleno se disponía a iniciar la votación que daría el visto bueno o tumbaría el cartapacio elaborado por el nuevo gobierno municipal, formado por el pacto entre los comunes y el PSC, los manifestantes han interrumpido las palabras de la alcaldesa para expresar el problema de salud pública y la inseguridad qeu están sufriendo en sus empleos, así como la inacción de BeC que ha facilitado que se llegara a esta situación.

URBANA Y METRO

La protesta ha tenido una doble vertiente. Por un lado, trabajadores del metro han mostrado pancartas con la inscripción #Amiantomata hasta que, al borde de iniciar la votación del cartapacio, éstos han recriminado a la alcaldesa la situación que sufren actualmente.

Algunos policías adheridos al sindicato CSIF se han sumado a estas protestas. Los manifestantes han reclamado al nuevo gobierno municipal un nuevo modelo policial para la ciudad, tras consolidarse de manera indiscutible el actual.

Lejos de la comprensión, la alcaldesa ha reaccionado de una manera airada, amenazando los protagonistas de las protestas con llevar a cabo un "desalojo de la sala", acallando así a las voces discordantes presentes en la sesión con exigencias que son de su competencia.

LUZ VERDE AL CARTAPACIO

Pese a las dudas que ha habido hasta última hora, el cartapacio ha sido aprobado. A excepción de JxCat, que ha votado en contra, y Ciudadanos, que se ha abstenido, el resto de formaciones políticas se ha posicionado finalmente a favor, por lo que los nombramientos han salido adelante.

Respecto a los nombramientos municipales, los correspondientes a los consejos de administración de las empresas municipales, los representantes municipales del Consorci de la Zona Franca y las dedicaciones, retribuciones y asistencias, las formaciones políticas han votado a favor de manera unánime.