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Una cincuentena de riders se han concentrado esta tarde delante de la sede de Glovo en Barcelona para protestar por la aplicación de la nueva Ley Rider (ley de repartidores) que obliga a las plataformas de mensajería a contratar a sus empleados. Ha sido una acción espontánea, coordinada a través de grupos de Whatsapp de los repartidores, que desde ayer hierven de mensajes contra la empresa del logotipo amarillo de Oscar Pierre.

"Desde ayer no he recibido ningún pedido", se queja una mujer delante de las oficinas acristaladas de Glovo ubicadas en el barrio del Poblenou. Los trabajadores de la plataforma, hasta ahora falsos autónomos como ha reconocido la Ley, denuncian que la interpretación que ha hecho la compañía de la nueva norma provocará una caída en picado de sus salarios.

"QUIEREN QUE NOS MATEMOS"

Una de las principales quejas que los repartidores transmitían este viernes se centran en el multiplicador, una tasa que cobra el trabajador y que hasta ahora fijaba la compañía. Ahora Glovo da vía libre y son sus empleados los que fijarán una tasa de entre el 0,7 y el 1,3 que se debe multiplicar al precio del pedido. En la práctica, dicen, esto genera una subasta a la baja y una competencia feroz entre los riders para recibir pedidos. 

"¡Quieren que nos matemos!", se queja un ciclista. Desde este jueves, cuando entró en vigor la Ley Rider, solo reciben pedidos aquellos riders que proponen la tasa más baja. Los mensajeros denuncian que Glovo "priorizará a los riders que ofrezcan el pedido más barato, es decir, aquellos que son más rentables para la compañía. Algunos riders han cobrado tres euros por realizar un trayecto de seis kilómetros en plena ola de calor.

2.000 CONTRATOS EN TODA ESPAÑA

La empresa barcelonesa ya ha anunciado que tan solo contratará a 2.000 riders, el 20% del total, en las ciudades con más actividad. La plataforma de reparto a domicilio ha abierto la puerta a que todos los empleados puedan trabajar al mismo tiempo, sin horarios. Con esta conexión libre hay demasiada oferta para la demanda.

El pasado 9 de agosto, Comisiones Obreras (CCOO) denunció a la startup barcelonesa por sus maniobras con los repartidores antes de la entrada en vigor de la ley. ley. El sindicato acusa a la compañía de hacer “cambios torticeros” en la relación laboral con la plataforma previos a que entre en vigor el próximo 12 de agosto la ley rider.

Desde CCOO quieren que se pronuncie Inspección de Trabajo y explican que han puesto dos denuncias: "una contra el modelo que mantiene a repartidores autónomos y otro contra el servicio de supermercado online, donde los niveles de subcontratación no son lícitos". 

 

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