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La Montesa Impala, la mítica moto barcelonesa diseñada por Leopoldo Milà i Sagnier, podría tener los días contados en las calles de la ciudad. La entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), prevista para el próximo 1 de enero, supondrá, tal y como está planteado ahora mismo, su expulsión de facto del asfalto y la imposibilidad de utilizarla de forma diaria.

De momento, la nueva regulación no plantea un indulto a los vehículos clásicos, categoría en la que entraría la Impala. Tampoco se ha contemplado hacer una excepción ad hoc para esta motocicleta, habida cuenta de su arraigo, tradición y vinculación con la capital catalana. Este punto es, precisamente, uno de los argumentos que esgrimen sus defensores para que la montesa Impala quede exenta de la Zona de Bajas Emisiones. 

LA NORMATIVA ENCARA LA RECTA FINAL

Aunque el grueso de la nueva normativa está bastante avanzada, todavía quedan algunos trámites antes de su aprobación final. Primero pasará por la Comisión de Ecología, prevista para el 16 de octubre. A continuación se iniciará la exposición pública y en diciembre se someterá a la votación del pleno municipal para su aprobación definitiva. Uno de los puntos espinosos es el que atañe a la Impala, donde la mayoría de grupos políticos se muestran partidarios de reformular la regulación de cara a esta motocicleta.

Contactados por este medio, todos los grupos municipales excepto Barcelona en Comú y ERC se han posicionado al respecto. A continuación se desgrana la postura de cada uno de ellos, excepto las dos formaciones mencionadas, que han declinado hacer declaraciones al respecto:     

JxCAT

Uno de los partidos que ha desempeñado un rol más activo en la posible salvación de la Montesa Impala ha sido Junts per Catalunya (JxCAT). Fuentes de la formación señalan a Metrópoli Abierta que desde un inicio observaron cómo diversos colectivos quedaban desamparados por la nueva regulación, entre ellos los usuarios de la Impala.

Es por ello que se reunieron con representantes del Moto Club Impala, que les trasladaron su preocupación por el planteamiento inicial de la normativa. Tras el encuentro, la líder de JxCAT, Elsa Artadi, lo trasladó al pleno de septiembre, donde arrancaron el compromiso de constituir una mesa de trabajo entre asociaciones de motoristas y los diferentes representantes de los grupos municipales.

En la misma, aseguran, tratarán de encontrar una solución para las motos históricas. No obstante, matizan que hay que ser cautelosos y reiteran que están a favor de la Zona de Bajas Emisiones, a la que se deberían hacer “ajustes”. “Son cuestiones de sentido común”, indican desde JxCAT.

Barcelona pel Canvi

El partido encabezado por Manuel Valls tiene clara su postura acerca de un posible indulto a la mítica motocicleta ideada por Leopoldo Milà. La portavoz de Barcelona pel Canvi, Eva Parera, considera que “la moto Impala es un icono”. Es por ello que “quizá sí que merecería una atención especial, por ser una motocicleta tan arraigada a la imagen urbana de Barcelona”. Parera asegura que esta es la vía que se ha adoptado en otros países, donde los “vehículos de este tipo están fuertemente protegidos”.

“Con independencia de su antigüedad, si se hacen las mejoras técnicas necesarias, y se demuestra que sus niveles de emisión se equiparan a los permitidos, podrían poder circular como el resto de vehículos", sentencia Parera.

PSC

El PSC, partido que forma parte del gobierno municipal y que ostenta la cartera de Movilidad, también se moja sobre los pasos a seguir con la Impala. Fuentes de la formación señalan a este medio que “como con todos los colectivos ha hecho siempre el PSC, y ahora desde el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona, estaremos dispuestos a escuchar y ver el mejor encaje”. De esta forma, desde el PSC se abre la puerta a posibles modificaciones en la normativa, siempre y cuando sea compatible con el objetivo prioritario de reducir drásticamente los niveles de contaminación.

En este sentido, matizan que “la entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones es una medida de salud pública urgente, necesaria, y es lo que tiene que prevalecer. No podemos olvidar que Barcelona supera repetidamente los límites de contaminación establecidos por la Unión Europea y por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y buena parte de los contaminantes que respiramos los barceloneses provienen de los vehículos motorizados, que provocan 3.500 muertes prematuras cada año en el Área Metropolitana de Barcelona”.

PP

Desde el Partido Popular (PP) también tienen clara la postura que defenderán respecto al futuro de la Impala. Su concejal Óscar Ramírez señala que su formación es partidaria de aplicar “medidas especiales” para la Impala al “tratarse de un símbolo de Barcelona”.

Además, cree que hay otros vehículos clásicos que contaminan poco que también deberían tener "moratorias o un trato especial". "Muchas veces el problema solo es la antigüedad, por eso deben darse permisos especiales para que puedan circular”. Asimismo, los populares defienden que “la aplicación de las Zonas de Bajas Emisiones debería hacerse de forma progresiva”, un método que contraponen a “la improvisación por parte del gobierno de Colau”.

Cs

Ciudadanos (Cs), por su parte, se muestra favorable a la nueva normativa pero con “matices”. Fuentes del partido naranja avanzan que presentarán “una enmienda para que puedan conducirse los viernes a partir de las 15 horas”. Es decir, que quieren ampliar ligeramente la franja horaria de uso de estos vehículos hasta el mediodía en vez de las 20 horas de la tarde tal y como está planteado hasta ahora.