Las operaciones en el aeropuerto de Barcelona han disminuido hasta un 95% respecto al mismo periodo del año anterior. Esta diferencia abismal entre un año y otro se debe al impacto del coronavirus, y la reducción de la movilidad en vehículo está teniendo un impacto positivo en la calidad del aire.

Así lo ha explicado la portavoz del Govern, Meritxell Budó, en rueda de prensa, donde ha precisado datos como que la oferta de transporte público ha bajado hasta un 67% respecto a un día laborable normal, y la demanda una media del 90% en todos los medios. La política también ha argumentado que se ha detectado una caída de la actividad del sector automovilístico así como bajadas en el consumo de agua, entre otros aspectos.

CONTINUIDAD DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA

Según Budó, está garantizado el suministro y calidad de agua potable, la distribución de mercancías y la movilidad, y con ello permiten "la continuidad de la actividad económica esencial y la prestación de servicios básicos".

Aena comunicó esta misma semana que reorganizará las instalaciones aeroportuarias para "adaptarlas a las necesidades concretas" que se planteen ante la reducción de las operaciones por las restricciones de viajes impuestas para frenar el coronavirus.

AENA REORGANIZARÁ EL AEROPUERTO

Este plan se llevará a cabo en infraestructuras de todo el país durante los próximos días, entre las que se encuentra el Aeropuerto de Barcelona-El Prat. Los cambios en Barcelona pasarán por el mantenimiento operativo de las zonas de la A a la D de la Terminal 1, según la nueva planificación prevista.

Como consecuencia de esta reestructuración habrá "actividades comerciales que no puedan estar operativas", por lo que Aena exonerará de los alquileres a los comercios que se vean afectados por la inactividad aérea.