Golpe al top manta del teniente de alcaldía de de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle. Unos 150 agentes de los Mossos d'Esquadra, la Guardia Urbana y la Policía Portuaria ha puesto en marcha este lunes una operación contra la venta irregular de productos ilegales en el espacio público. Batlle ha dicho que el dispositivo será permanente, con un centenar de policías, para intentar poner coto al top manta.

A las 10.00 horas, los policias se han desplegado por el paseo de Joan de Borbó (una zona desde la que hace unos años la presencia de manteros se ha hecho habitual), el Portal de la Pau, la Rambla, el paseo de Gràcia y la plaza de Catalunya con el objetivo de que los vendedores no se puedan instalar. Es lo que se conoce como "un dispositivo por saturación", explican desde el Ayuntamiento de Barcelona. Las actuaciones se harán extensibles a las instalaciones ferroviarias.

OPERACIÓN PROLONGADA

El concejal de Seguridad ha dicho que dispositivo se prolongará en el tiempo con unos 100 agentes, entre las 09.30 y las 22.00 horas, distribuidos en dos turnos. La operación llega tras las demandas de restauradores y comerciantes a Batlle de acciones contundentes y duraderas. Los agentes impiden que los vendedores pongan la manta y en caso de detectar a algunos de ellos, les ordenan que se vayan. Metrópoli Abierta ha podido comprobar que este lunes los manteros habían desaparecido. 

El pasado 23 de julio, Batlle se estrenó en el cargo con una operación policial contra los manteros en el centro de la capital catalana. Una quincena de vehículos y decenas de agentes de la Guardia Urbana participaron en el operativo en la plaza de Catalunya. Desde el Ayuntamiento de Barcelona se asegura que la operación da continuidad a las desplegadas los últimos meses en los principales puntos de la ciudad, aunque lo cierto es que la permisividad con el top manta ha sido la tónica dominante de los últimos años en Barcelona. Manuel Valls llegó a decir que lel número de manteros había pasado en Barcelona de 200 a 2.000.

El dispositivo se ha desplegado después de que hayan visto la luz nuevos vídeos con enfrentamientos protagonizados por vendedores del top manta, uno de ellos contra turistas en el Port Vell, y otro contra la Guardia Urbana en el paseo de Gràcia, cuando los agentes intentaban confiscarles el género.