El reparto de paquetes de MRW en el Besòs se ha visto afectado por la crisis de seguridad de Barcelona. Asi lo asegura el gerente de la franquicia que controla la zona norte de la Ciudad Condal, Jordi Pros, en una entrevista en Crónica Global, el medio que en agosto denunció que distintas empresas, entre ellas MRW, habían dejado de repartir en el Besòs por la crisis de seguridad y el aumento de los delitos.

El gerente, que gestiona dos de la veintena de franquicias de la compañía de paquetería y mensajería en Barcelona, asegura que su oficina, colindante al Besòs, y que afecta a los códigos postales 08019 y 08005, ha tenido que "aumentar la seguridad, alterar la operativa y dejar de repartir algunos bultos" por el aumento de los delitos y la inseguridad. Los Mossos d'Esquadra negaron la noticia y el Ayuntamiento de Barcelona presionó al medio para que rectificara con la amenzada de llevar a Crónica Global a los tribunales.

En la entrevista en Crónica Global, Pros asegura que la empresa ha hecho cinco cambios este agosto en la zona por la crisis de la inseguridad. "En la zona conflictiva [desde la calle de Alfons el Magnànim hasta la frontera con el barrio de la Mina], las furgonetas solo van de tarde (a partir de las 16:00 horas), cuando están vacías de otras cargas. Solo se lleva el paquete en cuestión. Dos, se aparcan los vehículos fuera del barrio y se entra a pie. Tres, los paquetes los reparten chicos del barrio, que lo conocen. De hecho, conocen cada casa, cada familia: mejor que la policía. Cuatro, los vehículos llevan candados de alta seguridad para evitar robos. Y cinco, en algunos casos se pide al cliente que venga él a buscar el pedido. No se reparte".

DESDE LA SEGUNDA QUINCENA DE AGOSTO

Los cambios se empezaron a aplicar durante la segunda quincena de agosto, después de que "una furgoneta fuera asaltada por cuatro hombres, robaran un coche particular de un repartidor aquí delante y un yonqui [por toxicómano] entrara en el almacén de la calle de Pallars forzando la puerta y robara la mochila del pintor". Pros espera que la situación se calme en septiembre y recuerda que nunca ha dejado de dar servicio al barrio, "aunque haya medidas extra de seguridad. Si su paquete se demora un poco, o tienen que venir a buscarlo, será puntualmente y de forma excepcional. Pero llegará". Según Pros, lo que está pasando ahora a nivel de seguridad no lo había visto nunca. "Y llevo repartiendo aquí 25 años".

La versión dei Pros difiere de la que ofreció el director general de MRW, Jordi Calero. Según Crónica Global, el ejecutivo dijo que el reparto siguió con normalidad en Barcelona y que no había ocurrido ningún acontecimiento para que la empresa tuviera que cambiar su servicio. Sin embargo, Pros se reafirma en que se han introducido refuerzos de seguridad. "Tal y como ha hecho la farmacia de Rambla Prim, o la panadería, hemos tenido que cambiar cosas. ¡Hable usted con los vecinos! Ya no pueden más: están negros. Pues nosotros igual".

CONSOLAR AL REPARTIDOR TRAS EL ROBO

Y añade: "Aquí el que conoce el barrio soy yo. No entiendo por qué Javier Calero no me llamó. Es que no tiene sentido negar algunas cosas. Yo soy franquiciado y soy yo, no soy Javier Calero. Conozco el barrio desde hace 25 años. Sé lo que ocurre. ¡Esto es el Besòs! No tiene sentido salir a desmentir algo que es obvio". Según él, "tuve que ser yo quien consolara a mi repartidor, al que robaron entre cuatro hombres --que no eran del barrio, recalca--. Yo conozco a mi empresa, a mis chicos y soy yo el que empuja hacia adelante y los apoya".