Los vehículos de alquiler con conductor, VTC, han terminado de retirarse de la avenida Diagonal tras diez días de protestas. Lo han hecho después de que el Govern haya aprobado el decreto ley que regula su actividad con un tiempo de precontratación mínimo de 15 minutos.

En torno a las 15 horas han empezado a abandonar la vía y ha sido sobre las 17:30 horas cuando ya se habían marchado todos los vehículos estacionados. Tras entregar 10.000 firmas en el palacio de la Generalitat para protestar contra del decreto ley del Govern para regular su servicio, y que contempla un tiempo mínimo de precontratación de 15 minutos para los VTC, Segarra a explicado a los medios que "ahora solo queda analizar a fondo el decreto, que a los trabajadores no se nos ha dado, y convocaremos asambleas en todas las empresas para ver, una vez analizado el decreto, qué acciones vamos a tomar".

DECRETAZO

Estos vehículos llevaban desde el sábado 19 de enero en la Diagonal y han realizado esta movilización durante estos días para protestar por la norma que estaba desarrollando el Govern y que ha acabado aprobando este martes.

Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona se ha comprometido con los taxistas a ampliar hasta una hora la antelación para contratar el servicio. La normativa, que entrará en vigor este viernes, supondrá la marcha de las grandes compañías del sector, como Uber o Cabify, de Barcelona, como habían anunciado desde la patronal Unauto.

NUEVAS PROTESTAS

Segarra ha querido agradecer a los barceloneses su "comprensión y apoyo", y ha lamentado que ya no pueden hacer nada más como trabajadores. "La medida de sacar los coches es la medida justa para que los usuarios puedan circular libremente, y para no agobiar más a la ciudadanía, que son nuestros clientes y los perjudicados al no poder elegir competencia", ha señalado el portavoz de los conductores.

Por el momento, el portavoz de la patronal Unauto en Catalunya, Josep Maria Goñi, ha anunciado que presentarán una querella criminal contra el gobierno de Quim Torra y contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.