Un día antes de que Uber comenzara a operar en Barcelona, la tensión se podía cortar con un cuchillo. Zas. Este lunes un conductor de VTC y dos taxistas que se encontraban en la gasolinera de la T2 del Aeropuerto del Prat se enfrentaron, tal como se puede apreciar en el vídeo al que ha tenido acceso Metrópoli Abierta.

Este martes la app californiana ha vuelto a la carga en la ciudad con 50 vehículos de alquiler con conductor con la intención de alcanzar la cifra de 150 en pocos días. Pero el sector del taxi en Barcelona no se lo pondrá fácil. Aunque son conscientes de que la tensión irá en aumento, confían en la regulación promovida por el consistorio de Ada Colau que se aprobó el pasado 27 de febrero.

El clima está caldeado y, de hecho, el portavoz de Élite Taxi, Tito Álvarez, ha señalado en varias ocasiones estos últimos días que el regreso de Uber “será un infierno para todos”. “Por mucho que las asociaciones llamemos a la calma, no vamos a poder controlar a la gente”, ha afirmado Álvarez, a Metrópoli Abierta. “Se va a ir de las manos”, ha añadido.

Con las nuevas reglas del juego marcadas por el Ayuntamiento, solo podrá haber una licencia de alquiler de vehículo con conductor (VTC) por cada 30 de taxi. Así que Uber y Cabify lo tendrán difícil para seguir operando en la ciudad a partir de mayo, que será cuando esté listo el reglamento. Actualmente, en el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) operan 10.500 taxis, así que el número de licencias municipales de VTC no podrá superar las 350.

¿UBER PODRÁ ROMPER EL CONFLICTO?

Por su parte, el director de Uber España, Juan Galiardo Sosa, ha declarado este martes que la compañía vuelve a Barcelona con la voluntad de "romper la dinámica del conflicto". Es por eso que ha tendido la mano al Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat y el sector del taxi para trabajar de forma conjunta.

Según ha afirmado el director, la demanda de Uber en la ciudad nunca ha dejado de crecer. De hecho, en sus propias palabras, recibieron 50.000 peticiones durante el Mobile World Congress. "Barcelona es una ciudad muy especial para nosotros. Somos conscientes de que cometimos errores en el pasado al llegar a España, pero esta vez queremos hacer las cosas bien", ha subrayado Galiardo.

En 2014, Uber ya había probado suerte en Barcelona. Sin embargo, la insistencia de los taxistas y dos huelgas que duraron 12 días, paralizaron la ciudad. En diciembre de ese mismo año, Uber se retiró de la ciudad después de que un juez dictaminara el cese de la aplicación Uber Pop, al constatar que sus conductores carecían de autorización administrativa para desarrollar su labor y que su actividad suponía competencia desleal. Por eso, se resignó a operar solo en Madrid.

Ahora la compañía ha vuelto a la ciudad con uberX, el servicio de alquiler de coches con conductor bajo licencias VTC, tal como lo lleva haciendo en Madrid desde hace dos años.

REACCIONES A LA ENTRADA DE UBER

Élite Taxi ha twitteado una imagen en la que aparece la publicidad de Uber. Los taxistas le lanzan una pregunta a la alcaldesa: ¿cómo es posible que otra vez los espacios públicos estén ocupados por empresas que fomentan la precariedad y la evasión de impuestos?

Por su parte, el presidente de grupo municipal del Partido Popular, Alberto Fernández Díaz, ha considerado que “no puede haber una competencia desleal con el sector del taxi de toda la vida que ofrece unas garantías con absoluta profesionalidad”.

Este nuevo frente abierto con Uber se suma a otra larga lucha: la de Cabify. Habrá que ver quién es el próximo en mover ficha en este tablero que, por ahora, constituye un gran desafío.