A Marc Pérez Estada le robaron la bicicleta del sótano de su casa en la zona del paseo de Gràcia. La tenía atada "con dos cadenas ABUS en una argolla empotrada a la pared". El vehículo tiene alrededor de un siglo. Era una Ciclo Castells que fue del abuelo de Marc y tenía para él un gran valor sentimental. Marc explicó su caso el 6 de julio en Facebook, en la página Bicicletas robadas en Barcelona y alrededores. El mismo día, Luis Marco López, relataba en la misma página el robo de su bicicleta en la plaza de Catalunya. El joven cuenta que la bici "es una Mérida reacto con ruedas de perfil". Marco añade que bicis como la suya hay muy pocas y destaca que el sillín por debajo es rojo en un intento de dar alguna pista más para recuperarla.

Los robos a estas personas no son un caso único en Barcelona. De hecho, las sutracciones van al alza en la capital catalana. Según datos de los Mossos d'Esquadra, facilitados a Metrópoli Abierta, en 2017 se robaron 1.417 de estos vehículos, casi cuatro al día, un 25% más que en 2016. En el resto de Catalunya, los robos también ascienden y se sitúan en 4.134 en 2017. En total, el año pasado se robaron 5.551 bicicletas en el conjunto de Catalunya, con un incremento similar que en Barcelona. Entre enero y febrero de este año, en toda Catalunya se han robado 938 vehículos.

VENTA EN EL MERCADO NEGRO

Las cifras facilitadas por la policía autonómica son de las denuncias presentadas. Sin embargo, el número de vehículos robados es, seguramente, mayor. El portavoz, de Amics de la Bici, Albert García, asegura que en Barcelona se roban muchas bicicletas y que muchas veces no se denuncia. En ocasiones, es porque desde la policía se quita importancia a los casos porque se trata de vehículos viejos, de escaso valor económico, y serán difíciles de localizar. Para García, es un error valorar la bici exclusivamente desde un punto de vista económico. "Hay que darle un valor al uso que se hace con el vehículo. Hay que dar un valor a la movilidad".

La venta de bicis robadas tiene un mercado negro en internet. En algunas aplicaciones móviles se encuentran bicis muy baratas de las que el vendedor no tiene la factura, ni documento alguno que acredite que es el dueño. En otros vehículos con matrícula, motos o coches, es imposible que suceda algo así. García, de Amics de la Bici, asegura que las bicis robadas se venden tambiñen a bajo precio en puntos de la ciudad o en otras ciudades. "Hay veces que los ladrones van por la ciudad con una furgoneta, rompen las cadenas de algunas bicis aparcadas en la calle, se las llevan y las acaban vendiendo en otras urbes", cuenta el portavoz de la entidad ciclista. 

Un ciclista pasa junto a un aparcamiento de bicis, de donde suelen robar los vehículos / HUGO FERNÁNDEZ
Un ciclista pasa por una parada de bicis, de donde se suelen robar los vehículos / HUGO FERNÁNDEZ

UN BICIREGISTRO

Para reducir los robos y aumentar la dificultad para vender las bicicletas sustraídas, la Red de Ciudades por la Bicicleta ha ideado el Biciregistro, una especie de matrícula que colocada en distintos puntos del cuadro otorga a ese vehículo un código único que en caso de robo es identificado por las policías de toda España. Aunque las pegatinas, hechas de un material muy resistente, sean arrancadas, el código igualmente será detectable por las fuerzas de seguridad. Un 18% de las bicicletas robadas inscritas en el Biciregistro se han recuperado.

El Biciregistro ya funciona en distintos municipios de Catalunya: Sant Boi, Cambrils, El Prat, Gavà, Terrassa.... También se ha puesto en marcha en el Área Metropolitana de Barcelona, como entidad supramunicipal. En Barcelona, el Biciregistro todavía no funciona, aunque se espera que el servicio se pueda poner en marcha lo más pronto posible. El Biciregistro en la ciudad podría coincidir con la instalación de un sistema de identificación con tecnología QR en las bicicletas de alquiler para uso turístico a partir de octubre.

FALTA DE SEGURIDAD

Hace unos días, el RACC presentó el barómetro del ciclista urbano en Barcelona. Entre los datos que arroja el informe es que a un 7% de los usuarios entrevistados le han robado la bicicleta al menos una vez en los últimos cinco años, mientras que a un 11% le han quitado algún complemento. El estudio también concluye que, de noche, un 83% de los ciclistas guarda la bicicleta en casa, el 1,8% deja el vehículo en un aparcamiento cerrado, y un 13,4%, la estaciona en la calle. Los usuarios suspenden con 4,3 la seguridad de los estacionamientos en forma de "U" que hay en Barcelona.