Poco después de conocerse la sentencia del procés, Barcelona ha empezado a sufrir las primeras consecuencias de la que se espera una jornada larga e intensa de protestas. La concentración principal de este mediodía está convocada en plaza Catalunya a las 12 horas, pero los estudiantes han realizado cortes de tráfico con anterioridad para dirigirse a este punto de la ciudad. 

En varias zonas de Barcelona grupos de unas 50 personas o menos han colapsado tanto las arterias principales como las vías secundarias. En términos generales, estas columnas de manifestantes están compuestas por jóvenes estudiantes, sobre todo universitarios. Los chicos han abandonado las clases a primera hora y han dado el toque de salida a esta jornada caótica para cualquier barcelonés que quiera desplazarse por la ciudad.

REACCIONES DE LOS CONDUCTORES

La paciencia de algunos conductores, motoristas o usuarios del transporte público contrastan con los enfados y las malas caras de otros, exasperados por las colas ocasionadas por las paralizaciones de las calles.  

En el siguiente vídeo se puede observar una escena que se ha repetido en múltiples puntos de Barcelona durante la mañana de este 14 de octubre. Los jóvenes cortan la calle París sin la presencia de Guardia Urbana, desatándose inmediatamente un pequeño caos urbano. Los estudiantes avanzan deprisa, con una comitiva de coches y motocicletas que les siguen detrás, a pocos centrímetros de los más rezagados.

Algunos amagan con pasar, pisando el acelerador y amenazando a los manifestantes. Estos se cabrean, y empiezan a gritar uno de los lemas del 1-O: "els carrers seran sempre nostres" (las calles serán siempre nuestras). 

Una operario municipal se dirige a ellos a gritos, y les espeta: "¿Por qué no vais a molestar a las puertas del Parlament o de la Generalitat? Siempre jodiendo a la clase trabajadora". La sentencia divide a los barceloneses, Dos años después del 1-O, la sentencia vuelve a dividir a los barceloneses.