El Servei Català de Trànsit (STC) y el Departament de Territori están estudiando llevar a cabo una prueba piloto con un carril exclusivo solo moto en alguna de las vías de entrada a la ciudad de Barcelona.

En declaraciones a ACN, el director del SCT, Juli Gendrau, ha confirmado la posibilidad de que el experimento se lleve a cabo con la idea de mejorar el tránsito en la ciudad, así como para rebajar la alta siniestralidad entre los motociclistas, que representan el 15% del tráfico en los accesos a Barcelona y sufren el 41% de los accidentes graves o mortales, según un estudio del RACC. Precisamente esta entidad automovilística fue la primera en lanzar la idea proponiendo la B-23 en su entrada a Barcelona como banco de pruebas.

Lo que no ha concretado Gendrau de momento es qué vías valora su departamento para poder ser utilizadas en el test.

"El objetivo es reducir la siniestralidad de los motoristas", afirma el director del SCT en la entrevista.  "Es un tema que nos interesa, que la estamos estudiando detenidamente y, por poco que podamos, haremos una prueba piloto para hacer efectiva la medida", asegura.

Gendrau ha añadido que su departamento también está estudiando la posibilidad de que el carril exclusivo para motos no sólo esté en funcionamiento en horas punta, como propuso el RACC, sino que pudiera ser permanente