Un trabajador del Metro ha denunciado que sufre asbestosis, una enfermedad pulmonar producida por la inhalación de fibras de amianto. Se trata del primer trabajador en activo en la empresa del metro al que se le ha diagnóstica está enfermedad, aunque con anterioridad ya se han detectado otros casos de personas que han trabajado en el Metro y que han sufrido afecciones pulmonares por inhalación de fibras de amianto.

El trabajador afectado, Rafael Rubio, ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha asegurado que los síntomas de la enfermedad empezaron hace algún tiempo y que en el año 2015 tuvo que acudir al médico y que expulsaba sangre al toser.

Rubio estuvo en contacto con materiales que contenían amianto en los talleres del Metro desde que entró a trabajar en 1978 hasta que se retiraron en 2002.

Sin embargo, los trenes del suburbano barcelonés todavía contienen amianto en algunos de sus componentes y aunque desde la dirección se asegura que este amianto está controlado y que no es peligroso ni para trabajadores ni para usuarios del servicio, los sindicatos afirman que la empresa no está cumpliendo con sus obligaciones de retirar de todas las instalaciones del Metro este peligroso elemento y de retirae de la circulación los trenes que contienen algún elemento con amianto.

LA EMPRESA LO NIEGA

Nada más darse a conocer el caso, la empresa han negado que se trate de una enfermedad profesional. En un comunicado hecho público, TMB afirma que el caso expuesto de Rafael Rubio "a quien en el examen médico se han encontrado algunas alteraciones de este tipo que, en la normativa vigente, no están consideradas como enfermedad profesional".

También ha negado que tuviera conocimiento previo del caso de Rafael Rubio, aunque en la rueda de prensa el afectado ha asegurado que puso en conocimiento de los servicios médicos de TMB su situación cuando la enfermedad la fue detectada.

DOS BAJAS

Fuentes de TMB sí han reconocido que se ha tenido que dar la baja temporal a dos trabajadores que se encuentran en periodo de observación por enfermedad profesional, aunque por el momento la empresa no ha dado a conocer si estas personas están afectadas por aguna enfermedad derivada de la inhalación de amianto.

Las dos personas deberán someterse a tratamiento médico, incluyendo quirúrgico y terapéutico, tras los cuales se podrá confirmar si se trata de enfermedades de carácter profesional.