Casi ocho meses después de la supresión del bus de la línea 41, de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB), nadie de la empresa pública ni del Ayuntamiento han dado explicaciones a la plataforma Salvem El Bus 41. En una carta, a la que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, los vecinos acusan al gobierno de Ada Colau de "tomarles el pelo" y de "dejadez y falta de respuestas".

La misiva, firmada por la plataforma independiente Salvem El Bus 41, recuerda a Colau y a la regidora de Movilidad y presidenta de TMB, Mercedes Vidal, que a finales de julio presentaron distintos planos con recorridos alternativos para el bus 41 sin que hasta ahora hayan obtenido respuesta. "Solo nos han dado largas", escribe el colectivo, que recuerda que durante estos meses las reuniones se han ido retrasando sin ninguna justificación y ahora les han propuesto el 20 de febrero.

UN BARRIO INDIGNADO

La plataforma, que dice representar a 6.000 vecinos, critica la actitud de TMB y del Ayuntamiento y opina que tener "un barrio indignado" no es la mejor manera para afrontar una campaña electoral. En la carta, los vecinos exigen una reunión con la regidora y presidenta de TMB "sin más retrasos ni excusas".

El bus 41 iba desde la plaza de Francesc Macià hasta la plaza de Catalunya. El servicio de TMB pasaba junto al CAP de Manso y el Hospital Sagrat Cor y era un bus muy utilizado por personas mayores, que ahora se ven obligadas a hacer transbordo. En distintas ocasiones, la plataforma ha criticado la pérdida de conectividad por parte de los vecinos de esta zona, también para llegar al centro.