Pocas ciudades tienen tanto tráfico como Nueva York. Estamos acostumbrados a imágenes de las grandes avenidas repletas de coches y taxis amarillos. Las películas y las series estadounidenses reflejan esta situación en incontables ocasiones, y nos dejan claro que no es solo una problemática de ficción, sino que también afecta en la vida real.

UNA CIUDAD CONGESTIONADA

Es tal la contaminación y la congestión diaria que la ciudad de Nueva York ha decidido dar el paso para convertirse en la primera ciudad de Estados Unidos en implantar un peaje para poder circular por la zona más congestionada de Manhattan. Esta nueva ley se implantará desde el distrito financiero, hasta la calle 60 donde comienza Central Park. 

 

 

La Cámara legislativa de Nueva York y el gobernador Andrew M. Cuomo aprobaron el pasado 31 de marzo un presupuesto de 175.000 millones de dólares para aplicar esta medida y otras más. Los peajes entrarán en vigor en 2021, por lo que todavía no está establecido ni el precio ni el sistema, aunque se habla de aplicar un peaje de unos 11,5 dólares para los utilitarios y de 25 para los camiones.

FINANCIACIÓN PARA EL TRANSPORTE PÚBLICO

Los políticos pretenden que el peaje sea electrónico y que el dinero que se recaude, unos 1.000 millones, se destine para modernizar la infraestructura de transporte. Un 80% de la recaudación irá a la red de transporte público de la ciudad y el 20% restante se repartirá a partes iguales entre el servicio de trenes de cercanías que sirve a las comunidades de Long Island y los suburbios del norte. 

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Who’s ready..🌸📸@newyorkcitykopp

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No es una propuesta nueva, tras ella hay una década de discusiones, pero por fin se ha llegado a un acuerdo. Tampoco es la primera ciudad del mundo que aplica este sistema, Estocolmo, Singapur o Londres hace tiempo que cuentan con programas similares que obligan a pagar a los vehículos que quieran acceder al centro de la ciudad.