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Nueva vuelta de tuerca al surrealista cruce del Eixample barcelonés. Al jeroglífico en que se ha convertido el chaflán entre las calles de Provença y Cartagena, con carriles bici, aparcamientos de motos en medio de la calzada, pasos de peatones y señalizaciones y líneas continuas y discontinuas difíciles de entender, se suma ahora una zona de descanso con bancos y macetas situada donde antaño estaba la zona de carga y descarga para vehículos.

Hace unas dos semanas, las redes y distintos medios de comunicación, como Metrópoli Abierta, se hicieron eco del peligro que supone la zona, especialmente, para ciclistas, peatones y motoristas. Pocos son los usuarios de la bici que se detienen en los pasos de peatones que cruza Provença pese a tener el disco en rojo. También tienen que andar con ojo los ciclistas que bajan por Cartagena y se topan en el cruce con los coches y motos que suben por Cartagena y giran a la izquierda hacia Provença. Más de uno ya se ha llevado un susto. 

JUNTO A UNA ESCUELA DE PRIMARIA

Pese a las críticas, el Ayuntamiento no ha variado ni un ápice el diseño. Más bien todo lo contrario. Desde finales de la semana pasada, la intersección cuenta con una zona de recreo -enjaulada- con bancos y macetas. El espacio forma parte de un proyecto para construir espacios de descanso junto a centros escolares, aunque la iniciativa presenta un problema importante: la pérdida de plazas de estacionamiento. En el cruce de Cartagena con Provença se encuentra la escuela de primaria Tàbor. Un ciudadano, Joan Simon, ha alertado del peligro que suponen las esquinas de las jardineras.

Las principales denuncias que los vecinos y usuarios hacen del chaflán es que genera confusión. El propio consistorio reconoce que se trata de la intersección con más señales de toda Barcelona. Uno de los aspectos que más dudas genera es por donde se tienen que hacer los giros y cuál es el recorrido que tienen que seguir en algunos casos los ciclistas.

El alcaldable Manuel Valls ha aprovechado el pésimo diseño del cruce para lanzar los dardos contra Colau. "El cruce de Cartagena y Provença simboliza el caos de la Barcelona de Colau. Un desastre urbanístico, un jeroglífico injustificable, una ciudad sin dirección", ha escrito el exprimer ministro francés en su perfil de campaña en Twitter.