Los trabajadores del metro denuncian que el conflicto con los grafiteros del metro, lejos de solucionarse, va cada vez a más y lleva camino de enquistarse. Según el presidente del comité de empresa, Aitor García, estos jóvenes son muy violentos, actúan con mucha impunidad y han llegado a usar en sus enfrentamientos con el personal de seguridad piedras, gas pimienta y, al menos, en una ocasión una pistola Taser. Se trata de un arma eléctrica que puede producer descargas de 50.000 voltios. Los Mossos d'Esquadra están pendientes de poderlas utilizar.

La presencia de grafiteros, que acceden a las instalaciones del metro para pintar convoyes o fotografiar los grafitis hechos con anterioridad, hace más de dos años que se produce. El último episodio vivido tuvo lugar este lunes cuando cuatro grafiteros entraron en la estación de Can Boixeres de la L-5, presuntamente, para grabar imágenes en una zona en la que se estacionan los metros. Los jóvenes fueron soprendidos y uno de ellos lanzó piedras contra los agentes de seguridad que los persiguieron por las vías.

TRENES DETENIDOS

El presidente del comité de empresa dice que los episodios de violencia han ido a más. García relata que, en una ocasión, los grafiteros lanzaron gas pimienta en el interior de un vagón el que había pasaje y vigilantes. También afirma que hace un mes utilizaron una pistola Taser para amenazar a los trabajadores de Can Boixeres. Y es habitual que estos grupos de vándalos salten a las vías y obliguen a los trenes a detenerse para evitar que los atropellen. ¿Con qué objetivo? Fotografiar los trenes con grafitis. Así sucedió el pasado domingo 3 de junio en la parada Selva de Mar de la L-4.

"Es un problema de seguridad ciudadana, con amenazas a trabajadores y afectación al pasaje", denuncia el sindicalista. En su opinión, falta más "vigilancia activa" por parte de Mossos y Guàrdia Urbana. Buena parte de las actuaciones de seguridad se deja en manos del personal deTMB, vigilantes que ni siquiera pueden detener. Para el presidente del comité de empresa, en el suburbano hay mucha permisividad, con presencia de manteros, carteristas y grafiteros. En abril, los Mossos arrestaron a tres grafiteros y les acusaron de desobediencia a la autoridad y de causar daños valorados en 1.600 euros

Según García, los grafiteros actúan indistintamente en todas las líneas del metro, aunque tienen predilección por aquellas estaciones que tienen zonas de estacionamiento, donde se lavan o reparan los convoyes y tienen salidas exteriores. Can Boixeres, Santa Eulàlia, Sant Genís, Vilapicina, Hospital del Bellvitge son algunas de las paradas en los que se pueden ver grafiteros. El presidente del comité de empresa cuenta que se han llegado a producir casos de lanzamiento de objetos a las vías, a la altura de Santa Eulàlia de la L-1, donde los convoyes circulan por el exterior, y quedadas para hacer botellón en el interior de las instalaciones del metro.