A partir del próximo día de 1 diciembre, los coches de gasolina matriculados antes del año 2000, los diésel matriculados antes del año 2006 y las furgonetas matriculadas antes de octubre de 1994 no podrán circular por Barcelona, L'Hospitalet ni Sant Adrià de Besòs en caso de que se declare un episodio de alta contaminación. Y si lo hacen se arriesgan a ser sancionados con 100 euros de multa por una infracción leve. Los vehículos perseguidos serán aquellos que no dispongan de las etiquetas emitidas por la Dirección General de Tráfico (DGT) de los niveles B (amarillas), C (verdes), ECO (verde y azul) y 0 (azules). A partir del año 2025 las restricción a estas antiguallas será total.

Los coches que sí tengan derecho a las pegatinas -pero no la luzcan en el parabrisas, porque todavía no es obligatorio- podrán ser detenidos por los agentes de la Guardia Urbana, pero en cuanto se confirme que su matrícula está autorizada se le permitirá seguir circulando. En compensación, y como sustitutivo del vehículo privado, se fomentará desde las administraciones públicas el uso del transporte público, con la aplicación de tarifas más reducidas.

Para evitar las infracciones -y sobre todo la polución generada por estos vehículos- se montará un dispositivo específico de 44 patrullas de la Guardia Urbana, que se colocarán en los puntos estratégicos de la ciudad e impedirán la entrada a los posibles infractores. Infringir la norma será considerado una infracción leve que se sancionará con 100 euros de multa (reducible a 50 si se paga de forma inmediata). El gerente de Mobilitat i Infraestructures del Ayuntamiento de Barcelona, Manuel Valdés, ha calculado que la prohibición afectará “a un 16% de los 700.000 vehículos que diariamente entran en Barcelona”.

CIRCULACIÓN DE PASO PERMITIDA

Los vehículos más contaminantes solo podrán circular por las rondas en caso de episodio de polución alta si van de paso. Pero no podrán entrar en la ciudad ni en un área restringida que en conjunto ocupa 95 kilómetros cuadrados. La prohibición únicamente podrá activarse en días laborables (de lunes a viernes) y entre las 7:00 y las 20:00 horas. Los vehículos con etiqueta C o B que sí logren burlar el cerco también serán de alguna manera penalizados, porque aparcar en las zonas azules o verdes “costará dos euros más por hora de lo habitual”, ha explicado Valdés.

En verde, las zonas de Barcelona y su entorno afectadas por las restricciones en casos de elevada contaminación
En verde, las zonas de Barcelona y su entorno afectadas por las restricciones en casos de elevada contaminación

No obstante, la teniente de alcalde de Ecologia, Urbanisme i Mobilitat,, Janet Sanz (Bec) ha recalcado que el objetivo del plan “no es sancionar sino concienciar”. “La actuación será un éxito si no hay ninguna sanción. No queremos sancionar a nadie, lo que queremos es que los ciudadanos se comprometan en la lucha contra la contaminación porque esta no es una batalla del Ayuntamiento de Barcelona por la salud pública sino de la gente”, ha destacado Sanz.

Se trata de la primera vez que una ciudad española utiliza los distintivos de la DGT para regular el tráfico los días con mayor polución. Hasta ahora otras ciudades han optado por limitar el paso en función del número de matrícula (par o impar) pero con estos sistema “no se retiran de la circulación a los vehículos más contaminantes, solo el 50%”, ha advertido la teniente de alcalde.

MÁS TRANSPORTE PÚBLICO Y MÁS SALUD

Las restricciones en los vehículos privados durante los episodios de alta contaminación irán parejas a la potenciación del transporte público. Entre las medidas que se tomarán destacan la apertura de un carril bus en la autopista B-23 desde Molins de Rei hasta la Diagonal, de entrada a la ciudad. También funcionará el carril bus estructural de la Gran Via (C-31 sur) en el acceso a L'Hospitalet desde Castelldefels. Además, se reforzará un 10% el servicio de metro (que tendrá un frecuencia de paso máxima de 3 minutos), y se incorporarán a las diferentes líneas 50 autobuses urbanos , 30 buses metropolitanos (15 en el Baix Llobregat y 15 en el Barcelonès Nord) y 25 más en las rutas expres.cat.

Los días con mayor polución -que suelen ser un máximo de dos o tres al año- se pondrá a la venta el título de transporte T-Aire, que ofrecerá un viaje de ida y vuelta un 10% más barato que el equivalente con una tarjeta T-10. Durante el episodio y en los días previos se desplegarán amplias campañas informativas a los conductores tanto en los paneles luminosos de las entradas a la ciudad como de las rondas y ya se está colocando una señalización específica en los accesos que marca el acceso a las zonas restringidas de bajas emisiones.

El objetivo final de la medida es mejorar la calidad de vida de los barceloneses “porque cada año fallecen en la ciudad 650 personas por problemas derivados directamente de la contaminación”, ha recordado Janet Sanz. La realidad cotidiana muestra que el 68% de la ciudadanía está contínuamente expuesta a niveles de NO2 por encina de los que recomiendan la Unión Europea (UE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).