La huelga que los vigilantes de seguridad del Metro han convocado para la noche de fin de año y la noche de Reyes ha quedado prácticamente en nada. La decisión del Govern de la Generalitat de decretar unos servicios mínimos del 95 % prácticamente deja sin efecto la huelga que los empleados de la empresa de seguridad del Metro quieren hacer.

Esto significa que la práctica totalidad de los trabajadores del servicio de seguridad deberán acudir a su puesto de trabajo. La razones argumentadas por el conseller de Treball, Chakir El Homrani, son que la amenaza terrorista, aunque el nivel se mantiene en el 4 sobre 5 desde hacer meses, es significativa y que los servicios de seguridad del Metro ofrecen un servicio complementario y subordinado a las fuerzas de seguridad, además de que esos días son, en el transporte público, una de las más conflictivas del año, tanto por el número de pasajeros que se dan cita como por el aumento de hurtos que estas aglomeraciones suelen conllevar.

COLAU, SALVADA

La decisión de El Homrani supone, según publica Crónica Global, un balón de oxígeno para la alcaldesa y presidenta del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), que apenas había mostrado interés por el asunto, al punto de que ningún representante de TMB acudió al acto de mediación y conciliación entre los representantes de los trabajadores y los de la empresa.

Los vigilantes, que protestan contra los continuas agresiones que sufren en el interior de las instalaciones del Metro, consideran que la decisión del Govern vulnera el derecho de huelga y han optado por apelar la decisión tomada por la Conselleria de Treball. Defienden que su labor en el Metro es procurar por la seguridad de las personas, pero no así de los bienes, instalaciones y trenes, por lo que la decisión sobre los servicios mínimos les es aún más incomprensible.

Los miembros de la seguridad del Metro exigen que los responsables del Metro obliguen a que las patrullas de vigilancia estén compuestas por más de una persona, que se detecten los puntos más conflictivos de la red y se hagan dispositivos conjuntos con la Guàrdia Urbana, y que se aumente el número de guardias en los controles antifraude.