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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, está a un paso de acabar su mandato al frente del ayuntamiento con un nuevo fracaso. El anunciado proyecto de la unión de los tranvías se va a quedar en nada tras el anuncio del líder municipal de ERC, Alfred Bosch, de que su grupo no va a apoyar la propuesta de la alcaldía.

Este anuncio, que el presidente el grupo municipal republicano ha hecho público en una entrevista al diario Ara, supone un durísimo golpe a las políticas de Ada Colau, que en las últimas semanas había apostado por presionar a los republicanos para intentar forzarles a dar su aprobación. De hecho, la teniente de alcalde Janet Sanz había asegurado hace unos días que “no me imagino a ERC ni a Alfred Bosch votando lo mismo que el PP y Alberto Fernández, ante una propuesta que es una mejora del transporte público metropolitano".

Con esta negativa, la aritmética del pleno municipal no va a permitir a BeC sacar adelante esta iniciativa. Ahora mismo, la propuesta de la alcaldesa cuenta con el apoyo de sus compañeros de grupo (11), del PSC (4) y, probablemente, del concejal no adscrito, Gerard Ardanuy. Pero cuenta con los votos en contra de PDeCAT (9), ERC (5), PP (3) y, muy probablemente, de la CUP (3), que ha exigido que se recupere de forma inmediata la gestión pública tanto para el Trambaix como para el Trambesòs. Ciutadans se sitúa entre la abstención y el no, pero parece muy poco probable que dé sus votos a este proyecto de los 'comuns'.

El proyecto al que ERC también le da la espalda es el último presentado por el equipo de gobierno, que implica la unión del Trambesòs desde la plaza de las Glòries hasta la plaza de Jacint Verdaguer, en el cruce entre Diagonal y paseo de Sant Joan.

BENEFICIOS PRIVADOS

La razón argumentada por los republicanos para rechazar una propuesta, que aparecía en su programa electoral de las últimas elecciones municipales, es, precisamente, el hecho de que el tranvía esté gestionado por una empresa privada.

La negativa Alfred Bosch a dar su visto bueno a la propuesta del consistorio se ha basado en el hecho de que los beneficios de esta conexión, que tiene un coste de unos 200 millones de euros, será para las empresas privadas que gestionan los dos tranvías y que tienen la concesión hasta el año 2032. “Los operadores privados ya tienen beneficios ahora, si triplicamos el pasaje, como está previsto ¿Triplicarán los beneficios?”, se pregunta Bosch en la entrevista al diario Ara. Para el republicano, el gobierno municipal pretende hacer “una inversión millonaria para beneficiar a unos privados, y eso no es lo que quiere ERC ni lo que quiere Barcelona”.

Además, considera que la propuesta del equipo de Ada Colau de ajustar la tarifa técnica, el dinero que la Generalitat paga a las concesionarias a cambio de la inversión, a la nueva entrada de usuarios una vez se ponga en marcha el primer tramo del nuevo tranvía son solo “buenas intenciones. Nosotros no votaremos buenas intenciones”, ha dicho Bosch.