El tranvía de la Diagonal ha descarrilado de forma definitiva y no empezará a construirse durante la actual legislatura municipal como pretendía la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien había hecho del proyecto la principal bandera de su mandato. La oposición de forma casi unánime (votos en contra de PDeCAT, Ciutadans, ERC, PP y CUP) le ha dado la puntilla a la propuesta en el transcurso de un pleno tenso, en el que el gobierno de Colau (Barcelona en Comú) no ha sabido digerir la derrota y se ha dedicado a descalificar a diestro y siniestro, haciendo “de oposición de la oposición”, como han descrito con acierto el presidente del grupo municipal del PSCJaume Collboni, y el portavoz del grupo municipal de ERC, Jordi Coronas.

La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz (BeC), ha centrado el debate en el pleno en criminalizar a los partidos que no le han dado apoyo, acusándoles de estar votando “contra el transporte público y contra la mejora de la movilidad y la calidad del aire de la ciudad”. Sanz ha mantenido estos postulados a pesar de que  la práctica totalidad de sus interlocutores de la oposición le han aclarado que no votaban “contra el tranvía” sino contra el proyecto de Ada Colau ,que era más “electoralista” que técnico. Incluso “populista”, en palabras de la concejal del grupo Demòcrata (PDeCAT), Francina Vila.

No contenta con ello, la teniente de alcalde ha puesto al presidente del grupo municipal de ERC, Alfred Bosch, en el disparadero culpándole sin tapujos del fracaso del tranvía en lugar de asumirlo. Sanz ha llegado a decir a Bosch que votar contra el protocolo del tranvía de la Diagonal, “le invalida como alcaldable de ERC. No tiene proyecto. Está incapacitado”. Pero también le ha acusado de habler bloqueado el proyecto “con su partidismo y por encima de los intereses de la ciudad”.

La retahíla de descalificativos contra el líder de ERC ha sido de tal dimensión, que Coronas le ha interpelado: “¿Cuántos insultos más calculan que nos han de soltar para que cambiemos de opinión? ¿Esto es la nueva política?”. El portavoz republicano ha reprochado a Barcelona en Comú que en lugar de buscar acuerdos “y negociar, han hecho una campaña de propaganda” que ha incluido ataques masivos a los republicanos a través de Twitter. “Solo les interesaba la foto, no el tranvía”, ha sentenciado Coronas.

PASEO DE ALCALDES COMO EN EL NODO

El resto de la oposición ha intervenido en el debate con una dureza muy similar. Vila (PDeCAT) ha tildado el rechazo al proyecto de unir el Trambaix y el Trambesòs por la Diagonal “de fracaso” y ha reprochado a Colau que pasear a los alcaldes metropolitanos en tranvía para hacerse propaganda y meter presión:  “Parecía el NODO”, ha dicho. La concejal del PDeCAT también ha recriminado a la alcaldesa que por culpa de “su tozudería” no se completará la línea ortogonal de autobuses, que acumula un retraso de tres años. Vila ha exigido que se ponga en marcha la línea de bus eléctrico D30 -que cubre el mismo trazado que el tranvía de la Diagonal- “porque sí que tiene el consenso de todos los grupos municipales”.

El concejal del grupo municipal de Ciutadans (Cs), Koldo Blanco, también ha cargado contra el gobierno de BeC, porque ha intentando imponer su proyecto de tranvía “por encima de todo, cuando tiene aspectos por resolver que lo hacen inviable”. “Votamos en contra de la forma con la que quieren hacer el tranvía ahora, de forma precipitada, sin tener en cuenta las prioridades”, ha explicado Blanco, pese a que su formación sí está “a favor del tranvía”.

Collboni ha pedido a la alcaldesa y a Janet Sanz que retiraran la propuesta “para no infringir al tranvía una derrota histórica que lo sitúa en vía muerta” a pesar de que los socialistas han votado a favor “por coherencia histórica”. Pero como su petición no ha sido escuchada, el líder del PSC ha echado en cara al equipo de gobierno que, en lugar de buscar consensos con el tranvía de la Diagonal, “ha frivolizado el proyecto, haciendo postureo, con un mercadeo político indigno”.

EL MULTIFRACASO CON PUERTAS GIRATORIAS

Por su parte, el presidente del grupo municipal popular (PP), Alberto Fernández Díaz, ha acusado a Colau de utilizar el tranvía como “una coartada ideológica” para justificar su incapacidad para gobernar. “Este es el pleno del multifracaso de Colau” ha apostillado Férnandez. La presidenta del grupo municipal de la CUP, María José Lecha, ha denunciado la política de “puertas giratorias” que esconde el tranvía de Colau, que va a permitir que se “lucren” políticos (en este caso de la antigua Convergència) que aprobaron la privatización del tranvía como el exconseller Pere Macias (que cobra 60.000 euros anuales de Colau por defender el tranvía de la Diagonal) o el también exconseller Felip Puig, ahora presidente de Tramnet, compañía que gestiona el Trambaix y el Trambesòs y que también explotaría la unión de ambas.