El decreto de la Generalitat que ha aprobado este martes abre la puerta de salida a las empresas VTC de Barcelona, que quieren convertir en ejemplo para el resto de Comunidades y Ayuntamientos de las consecuencias de regular su sector. Esto irá acompañado del despido de más de 3.000 trabajadores en las próximas horas y de futuras demandas de las compañías contra la Generalitat y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), según fuentes del sector, muy molestas con el protagonismo de las administraciones y, sobre todo, del amiguismo de Ada Colau con el lobby del taxi.

Los propietarios de las grandes empresas del sector de las VTC no quieren que su derrota en Barcelona tenga continuidad en otras grandes ciudades o regiones, por lo que mantendrán el pulso y llevarán a los tribunales a las administraciones que regulen su servicio, exigiendo indemnizaciones multimillonarias.

De esta manera, el AMB, que preside Ada Colau, se enfrenta a un litigio complicado contra grandes multinacionales con fondos e intereses como para llevar el pulso hasta el final. Las indemnizaciones que pedirán pueden provocar un grave problema en las arcas metropolitanas en caso de ganar las demandas.

MADRID NO CEDE

A diferencia de Madrid, donde el gobierno regional ha optado por desalojar a los taxistas del centro de la ciudad, en Barcelona las autoridades han cedido a sus peticiones, por lo que desde las VTC se considera que son víctimas de la claudicación de las autoridades a los taxistas. En ese sentido, Ada Colau y su partido siempre se han solidarizado con los conductores de taxi, quienes a cambio apoyaron la campaña para la remunicipalización del agua, involucrándose activamente en la recogida de firmas.

El decreto de la Generalitat obligará a las empresas VTC a partir del viernes a contratar sus servicios con 15 minutos de antelación y permitirá que los Ayuntamientos aumenten este margen, como ha anunciado ya el de Barcelona, que lo alargará hasta la hora. Las compañías aseguran que el cuarto de hora ya les impide funcionar, por lo que abandonarán la ciudad.

MOBILE SIN UBER

Mientras la alcaldesa dice que apuesta por el Mobile World Congress y que el futuro de Barcelona pasa por potenciar las nuevas tecnologías y convertir la ciudad en un hub del 5G, se expulsa de la misma a empresas como Uber o Cabify, referentes de la nueva movilidad global.

En 2016, los asistentes al MWC se sorprendían al llegar a la ciudad de que Uber no estuviera operando en la misma. No entendían como la compañía de movilidad urbana líder en el mundo no estuviera presente en la capital del Mobile. En 2019 volverán a encontrarse con la misma situación.