La implantación del sistema de cierre automatizado de las puertas de las estaciones de Metro de Barcelona se está llevando a cabo sin que se haya hecho un estudio exhaustivo de las ventajas e inconvenientes que genera, ni se haya establecido ningún protocolo de actuación en caso de que se produzca alguna incidencia, ni se hayan procurado una formación adecuada a los responsables de llevarla a cabo desde la distancia, ni se hayan solventado algunos problemas que pueden acabar generando situaciones conflictivas.

Así lo denuncian miembros del sindicato CGT en el Comité de Empresa de Metro de Barcelona, que aseguran que no se ha dispone de ningún protocolo de actuación en el caso de que se produzca alguna incidencia. Y algunas ya se han producido.

ENCERRADOS EN EL METRO

De hecho, desde este sindicato se asegura que ya han sido varias las incidencias que este sistema ha causado. Varios han sido los usuarios que se han quedado encerrados en el interior de alguna estación cuando el último convoy ya ha pasado y las puertas automáticas han sido cerradas. Desde el sindicato denuncian casos en estaciones como las de Can Vidalet y Hostafrancs, en la que usuarios del servicio de Metro se han visto atrapados en el interior de la estación con todas las puertas de acceso a la calle cerradas. Y la situación puede agravarse en el suouesto de que la persona que se quede atrapada tenga movilidad reducida.

Se trata de una situación peligrosa ya que las reacciones que pueden adoptar las personas al verse allí encerradas son imprevistas y el nerviosismo puede jugar malas pasadas. En un caso, denuncia la CGT, un usuario que se quedó encerrado intentó, probablemente presa de los nervios, acceder al otro andén cruzando por la zona de vías, lo que estuvo a punto de causar un grave incidente ya que los servicios de seguridad lo confundieron con un grafitero y activaron el protocolo para estos casos, lo que generó una cierta tensión hasta que el incidente fue aclarado.

SALVADOS POR LA GUÀRDIA URBANA

Ha habido algunos casos en los que la situación generada ha sido tan delicada que los usuarios no han tenido otra salida que llamar a la Guàrdia Urbana para que los agentes acudieran en su ayuda.

El sindicato CGT denuncia que ha habido por lo menos dos ocasiones en los que los agentes de la policía municipal han recibido una llamada de socorro de personas que se han quedado encerradas en el interior de una estación de Metro y que han tenido que acudir para que las personas atrapadas pudieran salir de la estación.

TAMBIÉN EN LAS APERTURAS

Además, los problemas no se han producido solo a la hora del cierre. También se han vivido experiencias similares a la hora de la apertura de las estaciones. En alguna ocasión, la apertura automática ha fallado y los usuarios han tenido que desplazarse hasta otra entrada y, si en esa también había fallado, esperar a que algún operario la abriera manualmente o desplazarse hasta la siguiente estación.

SISTEMA IMPERFECTO

Este sistema, que se está implantando por estaciones, tiene algunos defectos importantes. Según CGT, el encargado de cerrar las puertas, un mando intermedio al que le han obligado a hacerlo sin ningún tipo de preparación, ordena el cierre desde la sala central de control del servicio de Metro.

Por medio de las cámaras de vigilancia, controla que no quede nadie en la estación. Sin embargo, no todas las cámaras funcionan ni cubren todos los rincones de las estaciones, por lo que una persona puede encontrarse en una de esas zonas y nadie desde la sala de control lo advierta.

Desde la empresa se limitan a asegurar que se trata de errores puntuales que se van corrigiendo, aunque no existe ningún protocolo de actuación para estos casos. Cuando una persona se queda encerrada, debe acudir a los interfonos de emergencia que hay en todas las estaciones, aunque estos sistema no siempre están en funcionamiento, denuncian desde el mismo sindicato.