El Ayuntamiento de Barcelona gastará unos 25 millones de euros en 2018 en la construcción de nuevos carriles bici. Desde 2015, el consistorio ha gastado 7 millones en estas infraestructuras y la intención es que a finales de este año, el presupuesto para carriles bici alcance los 32 millones, según los dato municipales.

La apuesta del gobierno de Ada Colau por la bicicleta y para cambiar la movilidad de la ciudad es clara. Al inicio del actual mandato, Barcelona contaba con 116 kilómetros de bici y, actualmente, dispone de 172. A finales de año, el número de kilómetros de carriles bici alcanzará los 233. El Ayuntamiento asegura que, a día de hoy, un 89% de la población ya dispone de un carril bici a menos de 300 metros de su casa. Esta cifra se reduce a 150 metros si lo que se contabiliza es una red ciclable, esto es, además de carriles bici, una via pacificada o las calles de Zona 30 (donde se prohíbe ir a más de 30 km/h).

La implantación de la red ciclista busca reducir el uso del coche en la ciudad y bajar los niveles de contaminación. Sin embargo, distintas entidades vecinales han criticado la construcción de algunas de estas nuevas vías ciclistas porque se instalaron durante el verano --aprovechando las vacaciones de agosto y sin avisar--, y por el importante número de plaza de aparcamiento en la calle que se han perdido. Entre 2016 y hasta octubre del 2017, han desaparecido 857 plazas para residentes y 304 de área azul, según la empresa pública que las gestiona, BSM.

USO DE LA BICICLETA AL ALZA

El crecimiento de la red ciclista en Barcelona va de la mano de un mayor uso de la bicicleta. Según los datos que maneja el consistorio, la movilidad en bicicleta ha aumentado un 14,1%  entre 2015 y 2016 (del 2017 no se han dado datos), mientras que los desplazamientos en el resto de transportes han crecido entre un 1,3% y un 1,7%.

Paralelamente, la ciudad está creciendo de manera notable en aparcamientos de bicicleta en superficie. De los 23.559 estacionamientos que había en 2014 se pasó, a finales del 2017, a 33.834, un 43% más. También ha aumentado el número de plazas en aparcamientos subterráneos de acceso público. Si en 2014 había 1.088, ahora hay 1.146, un 5% más.