La empresa TMB ha confirmado que ya son 93 los vagones de la línea de Metro de Barcelona en los que se ha detectado la presencia de amianto. Por el momento, las inspecciones se han llevado a cabo en 203 de los 210 trenes de las series 3.000 y 4.000, que circulan en las líneas 1 y 3, que podían estar afectados.

En el informe presentado, la direcciòn de TMB insiste en que la presencia de amianto en los vagones no supone ningún riesgo no para los trabajadores de la empresa ni para los usuarios del servicio, aunque expertos consultados por los trabajadores han defendido la conveniencia de retirarlos.

Además, también han concluido los análisis de la pintura antirruido de los trenes de la serie 2.000, que circulan en la línea 3, que han dado resultado negativo, tal y como habían confirmado documentalmente los fabricantes de los mismos cuando comunicaron a la empresa que en esos vagones no se habían usados pinturas con contenido de amianto. En los trenes de las series más modernas, los fabricantes han confirmado que no se ha usado amianto en ninguno de los procesos de fabricación.

PRUEBAS MÉDICAS

Por otro lado, los trabajadores de la empresa han empezado a someterse a las pruebas médicas para descartar que haya habido afectados por amianto. Por el momento, ya son casi 150 los trabajadores que han sido controlados por los servicios médicos contratados por la empresa para lleva a cabo estos controles, aunque los resultados de las pruebas no se conocerán hasta dentro de un tiempo.

Además, una vez conocidos los resultados se pondrán en conocimiento del Departament de Salut de la Generalitat, que será la encargada de gestionarlos.