El Mercado de Sant Antoni restringirá el acceso a grupos de visitantes los viernes y sábados con el objetivo de preservar el modelo de mercado actual. En este sentido, se les prohibirá el acceso, además de obligar a abandonar el recinto a las personas que “perturben el normal funcionamiento del equipamiento”.

Desde el 1 de abril hasta el 30 de octubre el mercado tiene previsto prohibir la entrada a grupos de 15 o más visitantes que vayan acompañador por un guía. Además, se expulsará a los clientes que toquen o manipulen alimentos para fotografiarlos y también a los que coman o beban fuera de los espacios permitidos. Esta medida también se aplicará en el Mercado de la Boqueria, donde actualmente se generan grandes aglomeraciones. El Mercado de Santa Caterina hace medio año ya adoptó esta medida. 

SE EXPULSARÁ A LOS CLIENTES QUE MANIPULEN ALIMENTOS

Las restricciones del mercado buscan garantizar “el buen funcionamiento” de cara a los vendedores y clientes, tanto los habituales como los esporádicos. Además, se acreditará a los vigilantes con una placa identificativa para poder cumplirlo, según Europa Press.

Esta medida da respuesta a la petición de la Associació Administrativa de Concessionaris del Mercado de Sant Antoni y detalla que, en caso que los servicios de vigilancia detecten la presencia de grupos organizados de visitantes en el recinto, deberán ser acompañarlos al exterior y, si el grupo aún no ha entrado en el mercado, tendrán la obligación de impedirles la entrada.